Las carreteras convencionales asturianas registran el 74% de infracciones por exceso de velocidad

Los conductores que fueron denunciados circulaban a una media de 114 kilómetros por hora en vías en las que el máximo es de 90

S. G. ANTÓN GIJÓN.

Las iniciativas de la Dirección General de Tráfico para mejorar la seguridad en las carreteras convencionales, las que disponen de un solo carril en cada sentido, no están llegando a los conductores. Al menos es lo que se infiere de los datos hechos públicos por este organismo, que indican que durante la última campaña de vigilancia y control de la velocidad llevada a cabo en Asturias por la Guardia Civil el mayor número de infracciones por exceso de velocidad se produjeron en ese tipo de vías, en las carreteras convencionales y, también, en las travesías. El 74% de las infracciones detectadas por ir más rápido de lo permitido se dieron en esas carreteras. Del total de vehículos controlados, fueron 737 los conductores que acabaron siendo denunciados por exceso de velocidad tanto en autovías como en convencionales. La velocidad media de los infractores en este último tipo de carreteras fue de 114 kilómetros por hora. Es decir, a 24 más de lo que indican las señales.

Se controlaron, detalló la DGT, 9.124 vehículos en vías en las que se puede circular hasta a 120 kilómetros por hora, de los que fueron denunciados 191. En cuanto a las que permiten conducir a 90 por hora como máximo, fueron 10.046 los vehículos. Se cursó denuncia en 546 de estos casos.

«Debido al alto porcentaje de accidentes que se producen en carreteras convencionales se han reforzado los controles tanto con radares estáticos como dinámicos», explica la Dirección General de Tráfico, que a principios de año establecía una limitación general de la velocidad en estas vías de 90 por hora. Una medida que busca reducir la elevada siniestralidad -cuya mortalidad duplica a las de las vías de alta capacidad- y que en el Principado, por su orografía, solo afectó a nueve carreteras, que se actualizaron con un total de 69 placas cambiadas. En el resto no se superaban ya los 90 por hora. La sucesión de curvas y pendientes, unido a la escasez de arcenes de metro y medio de ancho, tiene a la mayor parte de la red convencional con restricciones más cercanas a los 80 o 70 kilómetros por hora.

Del 1 al 7 de abril

En esta última campaña de vigilancia llevada a cabo por la Guardia Civil de Tráfico se establecieron 141 puntos de control de velocidad, por los que pasaron 19.170 conductores. Al final, se tramitó denuncia para el 5,43% de los casos en vías convencionales y para el 2,1% de las de alta capacidad. Estas labores específicas de vigilancia se desarrollaron del 1 al 7 de abril. La Dirección General de Tráfico matiza, asimismo, que ningún conductor tuvo que ser puesto a disposición judicial por exceder en más de 80 kilómetros la velocidad permitida.

El incumplimiento de la normativa -recogida en la Ley de Seguridad Vial y el Reglamento General de Circulación- está tipificado como infracción grave o muy grave y se sancionan con multas que oscilan en una horquilla que va desde los cien a los seiscientos euros.