«Hay chavales a los que el acné les lleva a una depresión y a los psicofármacos»

El dermatólogo José Sánchez del Río, en su despacho, durante la entrevista. / HUGO ÁLVAREZ
El dermatólogo José Sánchez del Río, en su despacho, durante la entrevista. / HUGO ÁLVAREZ

«Ahora, lo que diga cualquier influencer va a misa», lamenta el dermatólogo, que el jueves ingresó en la Real Academia de Medicina

LAURA MAYORDOMOOVIEDO.

En su cartilla de servicios figuran 35 años en el Hospital Universitario Central de Asturias y otros cinco en el Hospital de Cabueñes, donde se jubiló como jefe de servicio en 2012. José Sánchez del Río (Caborana, Aller, 1944) continúa con su labor en su clínica ovetense y sin intención de retirarse. El pasado jueves se convirtió en académico de número de la Real Academia de Medicina de Asturias. Ocupa el hueco que dejó Adolfo Barthe Aza, fallecido en 2017. Para su discurso de ingreso eligió el tema de 'El impacto del envejecimiento cutáneo en la sociedad actual'.

-¿Qué deteriora la piel?

-En primer lugar, hay que hablar del envejecimiento intrínseco, el natural, marcado genéticamente.

-¿Cuándo comienza?

-A partir de los treinta y tantos. La piel se hace más fina, más seca, descamativa y más resistente a los traumatismos externos, por lo que se tiene menos percepción del dolor y del daño.

-¿Y el envejecimiento extrínseco? ¿Qué factores influyen en él?

-Antes solo hablábamos de la luz ultravioleta. Pero desde hace unos años se sabe que el infrarrojo, la luz visible, también daña la piel. La polución, el tabaco, la dieta, la nutrición, el estrés, el insomnio... y, paradójicamente, productos que usamos para cuidar la piel, como los cosméticos, si son de baja calidad, dañan la piel.

-¡Qué me dice!

-Hay que saber lo que nos estamos poniendo. Hoy en día sabemos que hay cosméticos, que denominamos activos, que actúan sobre la estructura de la piel. Son los cosmecéuticos.

-¿Hay forma de frenar el envejecimiento cutáneo?

-Sí, hoy día tenemos técnicas poco invasivas para llegar a los 80 años con una piel lo mejor posible. Van desde los cosméticos activos a la alta tecnología, los láseres, pasando por sustancias que hacen peeling, la toxina botulínica, aumentos de la volumetría con rellenos de ácido hialurónico... Lo que no debes nunca quedarte es en un solo producto. Esto es una suma.

-Y una vez se empieza, imagino que ya no se puede abandonar...

-Es que si lo haces vuelves a tu estado anterior. Entonces pierdes el tiempo y el dinero.

-Bien, se puede rejuvenecer sin necesidad de pasar por quirófano, pero ¿y sin que cueste un riñón?

-El coste va en función del beneficio. No me parecen tan caras estas sustancias o estas técnicas. A mí me sorprenden los precios de los cosméticos de muchas casas comerciales. Me espantan. Son mucho más caros.

-¿Qué beneficios tiene hacerlo?

-Evitas que aparezcan una serie de patologías, como los lentigos actínicos, las queratosis actínicas, las arrugas medianamente profundas, la aparición de lesiones blanquecinas por atrofia cutánea... No es una cuestión solo estética, sino de salud.

Cáncer de piel

-Dice la OMS que los casos de cáncer de piel están creciendo más rápido que los de cualquier otro tipo. ¿Porque se diagnostican más o porque realmente hay más incidencia?

-Un poco las dos cosas. La gente se cuida más, por tanto acude más al médico y, clínicamente, el de piel es un tipo de cáncer fácil de diagnosticar. Crece exponencialmente. Llevamos cincuenta años de moda del moreno y lo estamos empezando a pagar.

-Es también el más prevenible, ¿no?

-Sí, epiteliomas, carcinomas basocelulares los curas prácticamente en el cien por cien de los casos. Pero luego tienes el espinocelular, que te puede dar algún problema, y el melanoma. La suerte es que se diagnostica en estadíos iniciales. Por eso hay más tasas de curación.

-¿Las enfermedades de la piel pueden llegar a matar?

-En un porcentaje muy mínimo. El melanoma y otro tipo de cánceres cutáneos más raros te pueden matar, pero hay enfermedades de la piel que te matan en vida.

-¿Cómo que te matan en vida...?

-Algunos enfermos dermatológicos tienen serios problemas psicológicos. El paciente llega a ver el problema incluso de forma más acentuada de lo que realmente es. Cualquier cosa que tengas en la piel te hunde, porque la ve todo el mundo. Hay gente que no soporta el acné o la rosácea y necesita apoyo psiquiátrico y psicofármacos porque no salen de casa.

-¿Qué se puede hacer para no llegar a esos extremos?

-Lo más importante es afrontarlo. También hablar con ellos, explicarles la enfermedad y qué soluciones se les puede dar. El problema es que todo el mundo entra en internet o tienen a esos famosos 'influencer' que dicen una cosa y va a misa. Lo que diga el médico o el especialista no sirve para nada en relación con lo que dice esta gente.

-Lo que no habrá visto usted en esta consulta...

-Por ejemplo, chavales de veinte que vienen buscando solución a problemas que no tienen. Y niñas de trece, con sus madres, que vienen porque quieren hacerse la depilación láser.

-Por cierto ¿a partir de qué edad se aconseja?

-Si hay un problema de fondo, a los dieciséis. Si no, a los diecisiete o dieciocho. Antes es que no depilan bien.

-¿Debería España prohibir las cabinas de bronceado, como ya han hecho otros países?

-Sí, habría que eliminarlas. Son un problema serio. Ya en 2009 la Organización Mundial de la Salud llegó a la conclusión de que los aparatos de bronceado que emiten luz ultravioleta eran más peligrosos de lo que se pensaba y los calificó dentro de la categoría más alta de riesgo de cáncer.

Tacaños con el fotoprotector

-La teoría la sabemos: eso de echarse el protector media hora antes de la exposición al sol, renovarlo cada dos horas y mejor usar un factor 50. Pero luego, en la práctica, algo falla.

-¿Quién hace bien la fotoprotección? Nadie. Echamos lo justo, más bien escaso, con lo cual no estamos haciendo fotoprotección. Una persona de 1,70 de altura debería gastar un tubo de crema de 30 gramos en una sola aplicación.

-La OCU pidió la retirada de dos productos infantiles de Isdin y Babaria porque supuestamente tenían menos factor de protección. ¿Nos engañan con los fotoprotectores?

-Desconozco qué estudios ha hecho la OCU, pero si es así lo que dicen quiero creer que algo pasó, un fallo técnico, porque una casa como Isdin no tiene por qué hacer una cosa de esas. A mí me sorprende muchísimo. Cada vez se es más exigente con los fotoprotectores y creo que las casas lo están haciendo bien. Soy de los que piensan que en el futuro, la fotoprotección será una pastilla que te tomarás por la mañana antes de salir de casa.

-Algo que parecía ciencia ficción hace no tanto ya está ahí. Me refiero a la fabricación de piel mediante impresión 3D.

-No sabemos lo que está por venir, pero me imagino que grandes cosas. En Asturias se han hecho en estos años grandes investigaciones en el terreno de la piel y espero que la gente joven siga por ese camino.

-Ahora que ya no está en la pública, ¿le ve solución a la lista de espera?

-A lo mejor, para ser más ágiles y eliminar lista de espera, tenía que coordinarse con la sanidad privada.

-¿Y a la falta de médicos?

-Se podía haber hecho mejor. Fue un error mandar a los médicos a casa con 65 años. En su día tendrían que haber sacado más plazas de especialista. Y mejorar los sueldos y las condiciones para los que hay. Pasan media vida hasta que consiguen una plaza en propiedad. Normal que la gente marche a otros países, a la privada...