«Vi cerrar un pozo y ahora otro: esto se termina»

«Vi cerrar un pozo y ahora otro: esto se termina»
Un minero en su último día de extracción de carbón en el pozo de Carrio. / JUAN CARLOS ROMÁN

Los pozos Carrio y Santiago sacan hoy carbón por última vez

Paloma Lamadrid
PALOMA LAMADRIDGijón

Ya no volverá a extraerse carbón de las entrañas de los pozos Carrio y Santiago. Los más de 400 mineros que trabajan en ambos yacimientos de Laviana y Aller finalizan este viernes la actividad, aunque eso no significa que abandonarán sus puestos. Según las previsiones de Hunosa, se dedicarán a las tareas de mantenimiento y desmontaje de las explotaciones, que se prolongarán durante unos dos años. Incertidumbre y pena son los sentimientos que predominan entre los trabajadores de los últimos relevos.

«Vine a Carrio al cerrar María Luisa. Vi cerrar un pozo y ahora otro y me digo: esto se termina», lamenta Eva María Fernández, vecina de Pola de Laviana que lleva dos años en el único pozo que queda en el Nalón y que hoy cierra una etapa histórica. Tiene dos niñas y el futuro aparece desdibujado: «No les queda nada, habrá que emigrar», comenta resignada.

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Eduardo de Deus acumula más cierres a sus espaldas. Empezó en mina La Camocha, en Gijón, donde estuvo casi nueve años. Después, pasó al pozo Sotón, en San Martín del Rey Aurelio, que también cesó la actividad. Lo mismo ocurrió en el María Luisa, situado en Ciaño. Tras dos años y medio en Carrio, «ahora queda la recta final, a ver qué nos depara el futuro». Mantiene la esperanza de que «pueda haber alguna solución», ya que las negociaciones entre Hunosa y los sindicatos continúan, aunque el cierre de Carrio y Santiago es irremediable.

Solo quedan seis pozos con actividad en Asturias, aunque no significa que de todos ellos se saque mineral. El único pozo de Hunosa que quedará en activo sera el de San Nicolás, situado en la localidad mierense de Ablaña. El minera que se extraiga de ese yacimiento se utilizará para alimentar a la central térmica de La Pereda que, junto con el Lavadero Batán, serán las dos piezas clave de la hullera pública.