El Principado ve «buena idea» ligar la tasa de basura a los residuos generados

El gerente de Cogersa, Santiago Fernández, conversa con el consejero Juan Cofiño durante su visita a las instalaciones. / JUAN LLACA
El gerente de Cogersa, Santiago Fernández, conversa con el consejero Juan Cofiño durante su visita a las instalaciones. / JUAN LLACA

«Me parece razonable que en el futuro asociemos una cosa a otra», señala el consejero de Infraestructuras, Medio Ambiente y Cambio Climático, Juan Cofiño

IVÁN VILLARGIJÓN.

«Creo que es una buena idea establecer una relación entre contaminación y obligación de pago. Y en términos de equidad y de justicia parece razonable que en el futuro vayamos asociando una cosa a la otra en la generación de residuos». El consejero de Infraestructuras, Medio Ambiente y Cambio Climático, Juan Cofiño, se mostró ayer favorable a las políticas orientadas al denominado 'pago por generación', que buscan vincular la tasa de basuras que paga cada ciudadano a la cantidad de residuos que no recicla. Se trata de una fórmula en la que ya están trabajando ayuntamientos como el de Gijón, que estudia cómo controlar a través de su Tarjeta Ciudadana la producción de basura de cada domicilio. «Ese principio general tan clásico de que quien contamina paga nos es simpático y amable. Como idea tiene recorrido y habrá que desarrollarla», añadió Cofiño ante la posibilidad de que otros concejos pudieran seguir también ese camino, muy extendido en Europa.

El gerente de Cogersa, Santiago Fernández, eludió valorar ese modelo «porque nosotros nos limitamos a tratar los residuos y a facturar ese trabajo a los ayuntamientos. La administración fija las políticas y nosotros las aplicamos. Y son los municipios los que se entienden con los ciudadanos y deciden cómo les cobran. El pago por generación es un tema interesante que se hace en varios países, pero también la concienciación es muy importante. Hay muchas vías de trabajo para aumentar el reciclaje».

Cofiño recordó que «existe un mandato de la Unión Europea para reducir al 50% la basura que no se recicla» y destacó «el buen resultado que han dado las últimas campañas» para fomentar la separación de residuos. «Los ciudadanos cada vez son más partícipes e interiorizan más esta preocupación», explicó al tiempo que aseguraba que el Principado y Cogersa «insistirán en la concienciación y en la colaboración ciudadana para lograr un correcto reciclaje, que es fundamental». Señaló que aunque al cierre de 2018 la tasa de reciclaje en Asturias estaba aún «en torno al 30%», aún hay dos años «para acercarnos al objetivo del 50% y procuraremos estar lo más próximos posibles a él».

El gerente de Cogersa destacó la importancia que, para dar un último estirón a esa tasa, tendrá la ampliación de la recogida orgánica, especialmente en Oviedo y Gijón, como principales productores de residuos. «Cuanto más grande es un municipio, más materia orgánica produce. Y sin la recogida separada de esos residuos, no vamos a llegar al 50%», apuntó. Remarcó en cualquier caso que no solo las grandes ciudades se están implicando en la recogida selectiva. De hecho, aseguró que «Sobrescobio es el municipio que más separa».

58 millones de euros

Juan Cofiño visitó ayer las instalaciones de Cogersa en Serín «para conocer 'in situ' su actividad y tener una reunión de trabajo con su gerente y el resto del equipo de cara a evaluar la situación en la que está la recogida de basuras, así como su proyección de futuro». Entre otros espacios, pudo ver la parcela en la que está prevista la próxima construcción de una planta para el tratamiento de los residuos domésticos que llegan mezclados en la denominada 'bolsa negra', equipamiento que supondrá una inversión de 58 millones de euros y que podría abrir sus puertas en 2023. En ella se separarán mediante un tratamiento mecánico-biológico los materiales reutilizables -papel, envases, vidrio- de la fracción orgánica, destinando a la fabricación de combustible para procesos industriales los restos que no se puedan recuperar.

«Va a ser un elemento importantísimo para mejorar el tratamiento de residuos en Asturias. Se trata de la gran inversión en esta materia para los próximos años y nos va a dar muchas satisfacciones», apuntó el consejero sobre la planta, cuya parcela ya ha sido urbanizada. El inicio de las obras está a la espera de los últimos retoques a un proyecto ya adjudicado a una unión temporal de empresas formada por Viviendas y Obras Civiles SA y Setec Building.

Preguntado sobre si esta instalación, que tratará 300.000 toneladas de basura al año, supone dar carpetazo definitivo a la polémica sobre la posibilidad de construir una planta incineradora de basuras, señaló que «por definición ningún debate en relación a la eliminación de residuos debe quedar nunca atrás. Todo es debatible y no hay páginas definitivamente cerradas. Pero hemos tomado la decisión de construir esta planta, que es trascendental de cara al futuro, y esa es la línea de trabajo en la que estamos inmersos y que tenemos presente ahora mismo».

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