Conceden el plus de toxicidad a un trabajador por llevar residuos de ArcelorMittal a Veriña

Conceden el plus de toxicidad a un trabajador por llevar residuos de ArcelorMittal a Veriña

El trabajaro está expuesto a «agentes químicos peligrosos, algunos de ellos cancerígenos»

EFE

Una juez ha declarado el derecho de un conductor-limpiador a cobrar un plus de toxicidad, peligrosidad o excepcional penosidad por el transporte de residuos desde las instalaciones de ArcelorMittal, en Avilés, hasta el vertedero de la misma empresa situado en Veriña (Gijón).

La titular del Juzgado de lo Social número 1 de Avilés ha dado la razón al trabajador A.R.V. frente a la empresa Eulen al tener en cuenta un informe del Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales que reconoce que el trabajador está expuesto a «agentes químicos peligrosos, algunos de ellos cancerígenos».

La sentencia, a la que ha tenido acceso Efe, subraya que A.R.V. recoge diariamente en el centro de Eulen de Ambás, en Carreño, el camión portacontenedor vacío, accede a las instalaciones de ArcelorMittal para pesarlo y posteriormente se dirige a la estación depuradora de aguas residuales e industriales (EDARI), perteneciente a la siderúrgica en Avilés.

En las EDARI, A.R.V. recoge un contenedor cargado con residuos de hidróxido de cal o de lodos crómicos que descarga en el vertedero cantera, en una operación que realiza tres veces al día, y, durante los fines de semana, con un camión cisterna transporta los residuos denominados «polvo electrofiltros» procedentes de minerales de hierro.

Los letrados Olga Blanco Rozada y Carlos Suárez Peinado, de Efeso Abogados, en representación de A.R.V., presentaron demanda de conciliación para reclamar el reconocimiento y abono del plus de toxicidad, penosidad o peligrosidad desde mayo de 2016 a mayo de 2018, así como la cantidad devengada por trienios de mayo de 2016 a septiembre de 2017.

La empresa se opuso a la demanda al rechazar que el trabajador estuviera expuesto a elementos tóxicos y señalaba que sus labores eran esencialmente las de conducción, así como que los residuos industriales que transporta no son todos peligrosos.

La Inspección de Trabajo requirió a Eulen, en noviembre de 2018, para que identificara los agentes biológicos, químicos y cancerígenos a los que pudiera estar sometido el trabajador, evaluar su exposición y adoptar las medidas de prevención y, a raíz del requerimiento, la empresa actualizó la evaluación de riesgos el pasado mes de febrero.

El informe del Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos laborales ha sido decisivo para que la juez avale la versión del trabajador y estime su reclamación.

La resolución no es firme y frente a ella cabe interponer recurso de suplicación ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA).