Eliminar las bolsas de los ojos, la cirugía estética más solicitada tras el aumento de pecho

Eliminar las bolsas de los ojos, la cirugía estética más solicitada tras el aumento de pecho
Carlos del Cacho, Javier Barón y Ana Jiménez, de la Sociedad Española de Cirugía Plástica Estética, durante su comparecencia en Laboral Ciudad de la Cultura. / ARNALDO GARCÍA

130 especialistas de todo el país conocen estos días en Gijón las nuevas técnicas estéticas y de reconstrucción en un curso monográfico

Laura Mayordomo
LAURA MAYORDOMOGijón

Es la tercera intervención más demandada en las clínicas privadas de cirugía plástica estética de Asturias y del país tras el aumento de pecho, las reducciones de estómago y las liposucciones -estas últimas se engloban en la denominada 'cirugía de abdomen'-. Pero entre la población mayor de 55 y 60 años, las blefaroplastias, o cirugías de los párpados, es el retoque que más se lleva a cabo. en los últimos años, se han incrementado del orden de un 15%. Dicen los expertos que ese aumento está motivado por el envejecimiento de la población y una mayor atención al aspecto físico, al gusto por verse bien. En Asturias -donde hay unos veinticinco cirujanos plásticos tanto en la sanidad pública como en la privada- se realizan unas mil intervenciones de este tipo al año, según estimaciones de Javier Barón, cirujano plástico y presidente del Congreso de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), que desde ayer y hasta hoy reúne en la Universidad Laboral, en Gijón, a 130 especialistas de toda España.

Se trata de la primera vez que esta cita se realiza en formato de curso monográfico y la primera vez que se celebra en una ciudad que no es capital de provincia. Durante dos días, conocerán las más novedosas técnicas de las cirugías órbito-palpebrales, tanto desde el punto de vista estético como desde el reconstructivo.

Como ocurre en el resto de España, en Asturias la intervención para la eliminación de bolsas o de un exceso de piel en los párpados superiores la demandan más las mujeres que los hombres. «La proporción es del 70-30 por ciento», expuso Barón, quien apuntó que también se someten a esta cirugía pacientes jóvenes que presentan acumulación de grasa bajo los ojos «por una cuestión genética» y que el número de hombres que recurren a ella va año a año en aumento.

Sin cicatrices

En una comparecencia junto con el presidente y la secretaria general de la SECPRE, Carlos del Cacho y Ana Jiménez respectivamente, aseguró que esta cirugía tiene un coste «asequible» y puso como ejemplo de ello que la mayor parte de las personas que se someten a ella «son de clase media».

Jiménez destacó que se trata de una intervención que no requiere de ingreso hospitalario, se lleva a cabo con anestesia local o con anestesia y «poca» sedación, tiene un periodo postoperatorio relativamente corto y «tiende a pasar muy desapercibida porque no quedan cicatrices». Incluso en los pacientes más jóvenes se puede retirar la grasa del párpado inferior por vía transconjuntival.

Además, esa grasa que se retira puede emplearse como relleno en otras zonas de la cara, como el entrecejo o el surco nasogeniano profundo, con la ventaja de que ese relleno mantiene el volumen de forma indefinida y no ocurre como con productos químicos como el ácido hialurónico, que acaba siendo reabsorbido por el organismo y obliga a repetir el relleno.

La recomendación del presidente de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética fue clara: «Es importante que cualquier paciente que quiera someterse a una intervención de este tipo esté seguro de que el profesional que le va a atender tiene la titulación oficial». Y el título de especialista en cirugía plástica, estética y reparadora, recordó, «se obtiene tras seis años de estudios de Medicina y otros cinco de especialización vía residencia MIR».

 

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