«Lo contamos todo, sin miedo a la copia. Es infalsificable»

José María Pérez explica la muestra ante, entre otros, el rector. / P. L.
José María Pérez explica la muestra ante, entre otros, el rector. / P. L.

El Museo de la Casa de la Moneda desvela en una exposición en la Universidad los secretos de la marca de agua de los billetes

CECILIA PÉREZ

Dar a conocer la historia del papel moneda en España, sus curiosidades, sus métodos de fabricación y, sobre todo, enseñar. Todo ello es lo que busca la exposición 'Filigranas: las huellas del agua' a través de un recorrido por más de 185 objetos entre billetes, papel moneda, útiles de fabricación y documentos únicos que la Real Casa de la Moneda muestra, en colaboración con la Universidad de Oviedo, en el salón de exposiciones del Edificio Histórico de la Universidad.

El objetivo principal es enseñar al público cómo se fabrica el elemento que hace único a un billete, que no es otro que la marca de agua. De ahí el título de la exposición, que podrá visitarse hasta el próximo 17 de marzo. Se trata de un paseo didáctico y sin nada que ocultar sobre este elemento de seguridad de los billetes en circulación. «Lo contamos todo, no hay miedo a la copia porque es infalsificable, se podrá imitar pero no falsificar», sostiene José María Pérez, comisario de la exposición.

La historia de la marca de agua se remonta a finales del siglo XIX. El primer billete que contó con este indicativo se fabricó en Guadalajara; fue la Casa Osenalde la que patentó un elemento de seguridad que permitía detectar los billetes falsos. Lo hizo con un sistema conocido como 'tarlatana'. «Es un tejido hecho con hilos, precursor de las bandas magnéticas que llevan los billetes actuales», detalla José María Pérez.

En Inglaterra y Alemania

Hay más curiosidades. Por ejemplo, antes de que la Real Casa de la Moneda comenzara a fabricar billetes, era el Banco de España quien se encargaba de esta labor aunque con un matiz importante: el papel se imprimía en el extranjero. Primero en Inglaterra, en la casa Bradbury, y luego, durante la guerra civil, en varias imprentas alemanas. No fue hasta 1941 cuando el Banco de España cedió a la Real Fábrica de Moneda y Timbre la potestad de fabricar el papel moneda y de imprimirlo definitivamente en territorio nacional.

El rector de la Universidad de Oviedo, presente en la inauguración de la exposición, destacó que esta es la segunda colaboración que realiza la institución universitaria que dirige con la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. «Estamos muy contentos con ella», aseveró.

Una colaboración de la que el director del Museo de la Real Casa de la Moneda, Rafael Feria, aseguró que «colaborar con la Universidad de Oviedo no es un trabajo, es un placer».

De la muestra destacó su carácter itinerante y que varía en cada escenario. «No es siempre igual» el contenido. En el caso de Oviedo, valoró la colaboración que ha prestado el Archivo Municipal de la capital asturiana. La entrada es gratuita y se puede visitar de lunes a viernes de once a dos de la tarde y de cinco a ocho y media. Los sábados de diez de la mañana a siete y media de la tarde y los domingos, de diez a dos y media de la tarde.