La costera del pulpo acaba con el aumento de capturas y un incremento de los precios

Pescadores se preparan para la subasta de pulpo. / E. C.
Pescadores se preparan para la subasta de pulpo. / E. C.

Los pescadores piden al Principado que adelante el inicio de la campaña a noviembre para acabar en junio y poder aprovechar otras costeras

DAVID SUÁREZ FUENTE VIAVÉLEZ.

Los precios al alza del pulpo han hecho de esta campaña «una de las mejores de los últimos tiempos», aseguran los patrones mayores del occidente asturiano, que han visto incrementado los ingresos de la cofradía en una costera que «es nuestra mayor fuente económica», explicó Carlos Bedia, guarda de la Cofradía de Pescadores Santo Ángel de Viavélez.

En la jornada de ayer finalizó una campaña del pulpo que se mantiene abierta desde el pasado 18 de diciembre, una costera en la que se facturaron, a fecha de 1 de junio, 1,5 millones de euros, 600.000 más que en la pasada campaña. En toda la región se capturaron 140.000 kilogramos, 30.000 más que en 2017.

En el puerto de Viavélez se consiguieron 26.000 kilos, 2.000 más que el pasado año, con unos precios que se incrementaron hasta los 2,80 euros, con lo que se alcanzó una media de 11 euros el kilogramo que se vende con el certificado de calidad Marine Stewardship Council (MSC).

La escasez de cefalópodos en la costa marroquí y en el Mediterráneo es, según buena parte de los pescadores, lo que ha provocado ese aumento del precio. En el puerto de Tapia de Casariego ingresaron 50.000 euros más que el pasado año. Vendieron 14.000 kilogramos, 3.000 más que en 2017.

En Luarca los datos también son muy positivos. El precio del pulpo «se mantiene desde la campaña de Navidad», explicó la secretaria de la Cofradía Nuestra Señora del Rosario de Luarca, Carmen Quintana, quien detalló que rondan desde los 8,5 euros los más pequeños hasta los 13 euros los pulpos de más de dos kilos. «Se han incrementado por lo menos dos euros», estimó Quintana.

Escasez en julio

Los pescadores de la Cofradía Santo Ángel de Viavélez han solicitado, por su parte, al Principado que adelante la campaña al mes de noviembre, manteniendo los siete meses de pesca, de tal forma que el cierre se adelante al mes de junio y, además, se mantenga la veda de cinco meses.

La idea es que los pescadores pueden dedicarse a otras costeras, como la del miño, en julio, dado que en este mes las capturas de pulpo son escasas.

En los últimos quince días «casi no hay pulpo», dijo Bedia, quien coincidió con la cofradía de Luarca, que ayer vendió tan solo siete kilogramos, en que «los últimos días solo se han subastado las capturas accidentales».

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