Costillas impresas en 3D y con patente asturiana

Una de las prótesis dinámicas de titanio impresas en 3D implantadas a un paciente en el HUCA. / E. C.
Una de las prótesis dinámicas de titanio impresas en 3D implantadas a un paciente en el HUCA. / E. C.

El servicio de cirugía torácica, pionero en estas intervenciones, trabaja en la búsqueda de nuevos materiales que sustituyan al titanio | El HUCA ha implantado ya prótesis dinámicas y 100% personalizadas a seis pacientes tras extirparles un tumor

LAURA MAYORDOMOOVIEDO.

Diciembre de 2015. El servicio de cirugía torácica del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) concluía con éxito la intervención en la que se implantaba a un paciente de 53 años la primera prótesis torácica cien por cien personalizada y dinámica realizada en titanio con una impresora 3D tras extirparle un condrosarcoma, un tumor en las costillas. El HUCA se convertía así en el primer hospital del mundo en llevar a cabo este tipo de intervenciones quirúrgicas. Recientemente, la Oficina Española de Patentes y Marcas concedía oficialmente la patente de estas prótesis dinámicas. Una patente con sello asturiano.

Desde aquel primer paciente, otras cinco personas han pasado por las manos del doctor Javier Aragón, en la actualidad jefe del servicio. La última ha sido una joven veinteañera. No son mucho casos porque, afortunadamente, los tumores primarios de la pared del tórax son muy poco frecuentes. Lo que les permite este implante dinámico en 3D es «una reparación anatómica, estética e incluso funcional perfecta», asegura Aragón, porque las piezas que les colocan son una copia exacta de las que ha habido que extirparles. Las prótesis ya no son estructuras rígidas como las de aquellas barras que se implantaban hace unos años y había que ir moldeando en el propio quirófano y montando «de forma artesanal, como si fueran un mecano, con grapas y tornillos».

Las que el doctor Aragón ideó y diseñó en colaboración con una empresa de ingeniería de Madrid, que es quien las fabrica, tienen en cambio un funcionamiento casi idéntico al del esqueleto real ya que imitan las articulaciones existentes en el tórax, lo que ya no limita la capacidad respiratoria del paciente y reduce las infecciones pulmonares. Permiten además recibir el alta médica en menos de una semana y llevar a cabo una vida normal. Hasta hacer ejercicio físico y deporte.

En la mente inquieta del jefe de cirugía torácica bulle sin embargo la posibilidad de ir un paso más allá. De seguir mejorando unas prótesis dinámicas que «anatómica y funcionalmente son inmejorables». La capacidad de innovación quedaba por tanto enfocada al tipo de material que se está empleando para dar forma a las costillas y partes del esternón que se pueden llegar a extirpar a estos pacientes. Y es ahí adonde están dirigidas las miras de Javier Aragón. A la búsqueda de nuevos diseños con materiales como el peek -un tipo de polímero cuyo uso ya está certificado- o el grafeno, a los que se atribuye un mejor comportamiento dentro del cuerpo humano y un coste/eficiencia más rentable. Su objetivo es que el próximo paciente al que haya que sustituir parte de la pared torácica salga del HUCA con una de estas prótesis «del futuro».