«Creo que la figura de Ignacio es un buen referente para la juventud»

Joaquín Echeverría, de origen asturiano, en la pista que lleva el nombre de su hijo. / NEWSPHOTOPRESS
Joaquín Echeverría, de origen asturiano, en la pista que lleva el nombre de su hijo. / NEWSPHOTOPRESS

«El terrorismo no debe amedrentarnos bajo ningún concepto. Si cambian nuestro modo de vida habrán ganado»

DANI BUSTOGIJÓN.

Como es ya tradición la familia Echeverría verá en agosto, desde Arriondas, la salida del próximo Descenso del Sella. No estará Ignacio, fallecido en junio de 2017, durante un atentado terrorista sufrido en Londres. Han transcurrido ya dos años desde su repentina ausencia, pero el conocido como 'héroe del monopatín', por su actuación al tratar de ayudar a dos policías atacados por los terroristas, sigue muy vivo en el recuerdo de sus más allegados. La semana pasada se estrenó el documental titulado 'El abogado', que le brinda homenaje y en el que su padre, Joaquín Echeverría (Montoro, Córdoba, 1950), ha participado.

-¿Cómo han pasado el segundo aniversario sin Ignacio?

-Se presentó un documental que hicieron unos amigos de Ignacio sobre su vida y su muerte, y eso ha servido como acto en su honor. Aunque para mí los aniversarios no son nada importantes, la vida, estos días, es igual, con independencia de las fechas, pero como en la sociedad se considera que los aniversarios son importantes, lo que hicimos fue presentar el documental con sus amigos.

-¿La herida sigue abierta?

-Yo no lo llamaría herida. Ignacio murió y eso lo tendremos presente toda la vida. Nadie espera que sus hijos mueran antes que los padres. Murió antes de lo pensado, pero hay que asumirlo. Nos acordaremos de él toda la vida. Siempre habrá circunstancias que lo recuerden, pero nada más. Aunque paso por momentos de emoción, me gustaría que estuviese vivo, pero su muerte fue fruto de una elección suya. Él tenía derecho a elegir, y yo estoy de acuerdo con eso.

-Mientras tanto, el proceso judicial sigue su curso.

-Está en marcha. No nos personamos en la causa porque pensamos que la justicia británica va a hacer lo que debe hacer y en la familia pensamos que no íbamos a aportar nada especial. No es que nosotros nos interesemos menos por Ignacio. Considero que estos actos terroristas forman parte de una guerra, y queremos expresar que el terror no va a amedrentar a los países occidentales que lo sufren.

-Tras sufrir de cerca este tipo de tragedias ¿se debe evitar vivir con miedo?

-Estas cosas pueden ocurrir. La probabilidad de que suceda es muy pequeña y no nos pueden cambiar nuestro modo de vida bajo ningún concepto, porque si nos lo cambian, habrán ganado.

-¿Qué le pareció el documental?

-Me gustó. Hablamos varias personas, hablamos de él, de cómo era. Salen sus amigos y cuentan lo que pensaban de él, de cómo lo veían, y refleja una imagen bastante fiel de lo que era Ignacio.

-¿Y cómo era su hijo?

-Era una persona con bastante ilusión por la vida, en el sentido de que quería hacer las cosas bien. Es una persona que hizo un gran esfuerzo para perfeccionar todas sus facetas. Estudió bien, aprendió idiomas y cultivó mucho su vida espiritual. Era singular en ese sentido, hizo un gran esfuerzo por ser bueno en el sentido más amplio de la palabra. También quería ser bueno patinando y, después de su muerte, cuando vi lo que estaba grabado, descubrí que no patinaba del todo mal. Era una persona que se esforzaba mucho.

-Usted ha vivido en Cangas de Onís desde muy pequeño y sus hermanos son asturianos. ¿Su familia ha sentido el cariño de la sociedad asturiana en todo este tiempo?

-En Cangas de Onís se puso una placa en su recuerdo. Las muestras de afecto fueron muy grandes en Asturias. Por ejemplo, tanto Oviedo como Gijón acordaron en plenos municipales poner el nombre de Ignacio a algunas de sus instalaciones deportivas. Asturias se volcó con la familia, como en tantos otros sitios.

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-¿Considera que su hijo es un referente para jóvenes y adultos?

-Me gustaría mucho que así fuera. La gente protesta por la juventud, pero a mí me parece que tenemos una juventud mucho mejor que nuestros políticos. Nuestra juventud es muy buena en muchos aspectos. Tener un referente de las cosas bien hechas es positivo. Y creo que la figura de Ignacio es un buen referente. También es cierto que me encantaría que él hubiera podido seguir haciendo su vida, con sus fracasos y sus aciertos, con sus ilusiones y sus logros. Las acciones de bondad deben ser recordadas, pero un homenaje lo merecen todas las personas que han hecho este tipo de cosas que llegan a ser un poco descomunales.