La familia de Paz Fernández Borrego pide 25 años de cárcel para Javier Ledo por asesinato

Javier Ledo, durante uno de los juicios por los malos tratos a su expareja. / DANIEL MORA/
Javier Ledo, durante uno de los juicios por los malos tratos a su expareja. / DANIEL MORA

Piden además el pago de indemnizaciones que ascienden a 130.000 euros para la madre y hermanas de la víctima

EFE

La familia de Paz Fernández Borrego, cuyo cadáver fue encontrado en el pantano de Arbón (Navia) el 6 de marzo de 2018, pide 25 años de prisión para Javier Ledo como presunto autor de un delito de asesinato con la agravante de desprecio de género, así como el pago de indemnizaciones que ascienden a 130.000 euros para la madre y hermanas de la víctima.

El abogado Julio Nieda Fernández, que ejerce la acusación particular en nombre de la familia de la víctima, ha presentado el escrito de calificación ante el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Gijón, en el que interesa la apertura del juicio que asumirá un tribunal del jurado.

En el escrito, el letrado sostiene que el acusado y María Paz Fernández Borrego compartían una relación de afectividad íntima sin convivencia, y atribuye el crimen a los celos «posesivos» que sufría Ledo al ver que la víctima seguía manteniendo conversaciones por WhatsApp con su antiguo novio.

Los hechos ocurrieron el 13 de febrero de 2018, cuando María Paz Fernández, de 43 años y vecina de Gijón, se desplazó hasta Navia, última vez que fue vista, y estuvo varias horas consumiendo bebidas alcohólicas con Ledo, con el que quedó para cenar esa noche.

Mientras Ledo se dirigía a su casa, ella continuó en el bar donde, en un estado «muy ebrio» y, pese a que había roto con su anterior pareja, estuvo enviándole a éste varios mensajes a través de su teléfono móvil.

Según el relato de la acusación particular, cuando ambos se encontraban en la casa de Ledo, éste, movido por «celos posesivos» y con conocimiento del gran estado de embriaguez y merma de facultades de la mujer, arremetió de manera «imprevista y repentina» contra ella, a la que derrumbó.

Cuando María Paz Fernández se encontraba de rodillas la golpeó «desmesuradamente» en la cabeza con un rodillo de cocina metido en una bolsa de plástico y con piedras hasta causarle un traumatismo craneoencefálico severo que le produjo la muerte, según la versión de la acusación particular.

Nieda asegura que María Paz Fernández recibió los golpes en una situación de inferioridad «sin posibilidad de defensa» y lo único que pudo hacer fue tratar de protegerse cubriéndose con las manos.

Para la acusación particular, Ledo cometió los actos «plenamente consciente» y con la voluntariedad e intencionalidad de matar a María Paz Fernández y, tras consumar el crimen, salió de la casa e introdujo el cadáver en el coche envuelto en una manta y lo arrojó desde un puente al arroyo de la Pontiga.

A continuación, dejó el vehículo estacionado en la población de El Espín, Navia, y trató de eliminar todos los restos de sangre en su casa y en el coche, que aparcó en el aparcamiento del Hospital de Jarrio.

La acusación relata que Javier Ledo cambió varias veces de versión para obtener una coartada, entre ellas que la mujer se había caído por las escaleras de su casa tras una discusión provocada porque ésta le había cogido un sobre con 500 euros, tesis acogida como verosímil por la Fiscalía.

Sin embargo, a diferencia de la acusación particular, la Fiscalía rebaja la calificación de asesinato a homicidio y pide una pena de 15 años de prisión y 260.000 euros en indemnizaciones para los hijos, la madre y las hermanas.

Ledo se encuentra en prisión provisional desde el 12 de marzo de 2018 y la Fiscalía ha interesado que se prolongue esta situación hasta la celebración del juicio.

En otro juicio celebrado en junio de 2018 en el que el acusado tuvo que declarar por videoconferencia desde la prisión de Mansilla de las Mulas (León), Ledo fue absuelto de los delitos de maltrato y amenazas a su exmujer, con la que tiene un hijo, al no existir suficientes pruebas en su contra.

No obstante, el pasado mes de mayo fue condenado a nueve meses de prisión por quebrantar a principios de 2018 una orden de alejamiento de su exmujer.