La autovía de los túneles de Riaño entra en servicio sin perspectiva de continuar a Bobes

Viaje inaugural en autobús por la autovía de los túneles de Riaño, con la presencia de la titular de Fomento y la alcaldesa de Langreo./
Viaje inaugural en autobús por la autovía de los túneles de Riaño, con la presencia de la titular de Fomento y la alcaldesa de Langreo.

El tramo hasta San Miguel de la Barreda, de ocho kilómetros, ha supuesto una inversión de 108 millones de euros

ALEJANDRO FUENTERIAÑO (LANGREO).

La consejera de Fomento lo calificó de «hito». Belén Fernández se refería a la entrada en servicio -a lo largo de la tarde de ayer- de los ocho kilómetros de la autovía de los túneles de Riaño, distancia que transcurre desde el enlace del corredor del Nalón (en Langreo) hasta San Miguel de la Barreda, en Siero, donde conecta con la autovía del Cantábrico (la A-64). «Supone un avance muy importante en las comunicaciones del área central asturiana, para la vertebración de su territorio y, muy especialmente, para la integración funcional de la cuenca del Nalón con el entramado urbano e industrial más dinámico de Asturias, que gira sobre los concejos de Siero y Llanera». No obstante, la titular de Fomento no dijo palabra alguna sobre la continuación del trazado hacia el área industrial de Bobes (obra que también se encuentra paralizada) y hacia otro tramo de la incipiente AS-III en La Fresneda, calzada que muere en Viella.

Túneles. Este nuevo tramo de autovía ha supuesto la construcción de un nuevo túnel de 1.222 metros de longitud y el aprovechamiento y remodelación de los antiguos, de 805 metros.

Materiales. Se han utilizado para esta obra 50.000 metros cúbicos de hormigón y dos millones de kilos de acero.

Puentes. Suman una longitud total de medio kilómetro.

A las once de la mañana de ayer comenzaba la visita a la parte de la obra recién culminada. Los letreros anunciaban la entrada a una calzada de autovía, pero su denominación no era la AS-III; continúa siendo la AS-17, pero sobre fondo azul. La inversión total de estos ocho kilómetros ha sido de 108,2 millones de euros y la obra se ha tardado en ejecutar cinco años. El alto coste se debe a la complicada orografía que hacía falta sortear. Parte del nuevo vial transcurre por la antigua calzada de los túneles de Riaño. La consejera recordó que se suprime, de este modo, el «tramo de concentración de accidentes más problemático de la red viaria regional». Desde 1995 han perdido la vida más de medio centenar de personas en la antigua carretera.

La obra aprovecha los antiguos túneles que eran de doble sentido. Ahora se denominan El Cadaval Norte I y Norte II, han sido totalmente remodelados y adaptados a las normas de seguridad europeas y, además, ahora son de sentido único hacia Siero. Destacable es también la construcción de un nuevo túnel de 1.222 metros de longitud, El Cadaval Sur, que ha supuesto un coste de 18 millones de euros. «La autovía va a implicar un antes y un después en garantías de comodidad, de confort y, muy especialmente, de seguridad para los 16.000 usuarios que cada día transitarán por esta calzada», afirmó la consejera.

La parte langreana

Fernández recordó que hace once meses entraba en servicio el tramo sierense de esta calzada, de poco más de dos kilómetros y medio. La parte que discurre por suelo langreano ha supuesto una inversión de 56,7 millones de euros. Y es que además de los túneles ha sido necesaria la construcción de nuevos viaductos, lo que supuesto la instalación de cuatro estructuras en el tronco de la autovía con una longitud total de 515,5 metros.

Como obras complementarias, se ha incluido la iluminación del enlace de Riaño y el cerramiento de la autovía mediante valla. También se han llevado a cabo medidas correctoras y compensatorias de impacto ambiental. En este sentido se han instalado 3.060 metros cuadrados de pantallas acústicas, se han hecho hidrosiembras y plantaciones en más de 300 hectáreas. Asimismo, se ha habilitado un acceso desde la autovía a la gasolinera en el enlace de Riaño y se ha reparado el camino de la Zorera afectado por las obras, una reclamación de los vecinos de la zona. Algunas de las unidades de obra más significativas son, por ejemplo, la retirada de más de 600.000 metros cúbicos de tierra en los desmontes realizados para asentar la plataforma de la calzada; el uso de casi 50.000 metros cúbicos de hormigón en la construcción de las estructuras y de los túneles, y de casi dos millones de kilos de acero estructural.

Por su parte, la alcalde de Langreo, la socialista María Fernández, destacó que se trata de un día «importante tanto para el concejo como para toda la comarca del Nalón. Después de cinco años de trabajo -añadió-, entra en funcionamiento una infraestructura muy importante que se suma a las ya existentes. Se trata de una obra muy compleja con una inversión muy significativa. Hay que destacar nuestra satisfacción porque esta obra ya se ha acabado y tenemos esta tarde -por la de ayer- la autovía».

El plazo de ejecución de la duplicación de la calzada, cuando se inició en febrero de 2009, era de 30 meses y el coste estimado esta vez sí que se ha ajustado a la previsión. El acto de inicio de obra estuvo presidido entonces por el presidente de la época, Vicente Álvarez-Areces.

La consejera, también, se refirió a las expropiaciones que fueron necesarias tanto por la obra como por los modificados posteriores, que obligaron a ampliar la superficie de algunas parcelas ya afectadas. En este sentido, Fernández destacó que el grueso de los pagos ya se ha hecho efectivo, con una aportación de 4,6 millones de euros, y que, efectivamente, aún quedan pendientes algunos abonos «menores» que, en todo caso, están controlados por el Principado y se van a realizar en un breve plazo de tiempo.

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