«Las cuencas mineras tienen que dar a conocer el legado histórico de su lucha»

Stefan Berger, en Langreo, donde presentó la experiencia de la cuenca alemana del Ruhr en las Jornadas de Patrimonio. /
Stefan Berger, en Langreo, donde presentó la experiencia de la cuenca alemana del Ruhr en las Jornadas de Patrimonio.

Director del Instituto de Movimientos Sociales de Bochum

MARTA VARELA

El renacer de la cuenca minera alemana ubicada a las orillas del río Ruhr presenta multitud de paralelismo con las comarcas mineras asturianas. Similitudes que el profesor de Historia y director del Instituto de Movimientos Sociales de Bochum, Stefan Berger, ha descubierto durante esta semana gracias a la invitación de los municipios de Langreo, Mieres y Oviedo dentro de las I Jornadas sobre Patrimonio Industrial. Berger compartió ayer con EL COMERCIO sus impresiones y alguna de sus propuestas.

-¿Es su primera visita a Asturias ¿qué ha descubierto en ella?

Hay una mezcla muy peculiar entre una naturaleza salvaje, maravillosa y preciosa y restos industriales. He observado mucho patrimonio en estado de abandono, restos incluso casas y edificios. También ciudades claramente del siglo XX, con otras más identificadas con el siglo XIX. A primera vista no se perciben esos problemas sociales, derivados de la muerte de la industria, porque hay una convivencia de naturaleza y restos patrimoniales destacable.

Preocupado por conocer parte de nuestra historia, ¿qué es lo que más le ha impresionado?

La revolución de 1934. No tenía constancia de este episodio que me ha sorprendió por su intensidad histórica. También porque no se ha hecho nada por darla a conocer fuera de aquí ni por insistir en su importancia. Estoy impresionado por la ausencia de monumentos de este hecho, ni tan siquiera museos ni referencias a su importancia en vuestra historia. Nada recuerda ese hecho que, sin duda, ha sido y ha marcado a Asturias, e incluso a España. Me ha llamado muchos la atención ese desierto de la memoria en el que ha quedado enterrada, teniendo en cuenta que Asturias lleva años gobernada por partidos de izquierdas.

Ha recorrido castilletes y minas, muchos lugares comparables con la cuenca del Ruhr, pero la comarca se muere. ¿Qué necesitamos para resurgir como han hecho en Alemania?

Tenemos que contemplar distintos niveles en el tiempo. Nosotros comenzamos mucho antes en este proceso de valorar, conocer, y poner en valor nuestro patrimonio. Cuando lo estábamos haciendo, vuestras minas estaban aún abiertas. Os llevamos mucha ventaja en el tiempo. Nosotros ya hemos tomado muchas decisiones y apostamos por nuestro patrimonio. Aquí, lo que tenéis que hacer a medio plazo es decidir que queréis hacer con vuestro patrimonio. Si lo queréis o no. Y si hacéis una apuesta por él se ha de combinar con políticas activas. El Ruhr puede ser un ejemplo de una gestión satisfactoria de su patrimonio que ha ayudado a mejorar la economía de la región, pero lo primordial es decidir que se quiere hacer.

La fuerza de los vecinos

¿Qué importancia han tenido los vecinos en esta gestión patrimonial?

La recuperación del patrimonio industrial partió de un movimiento ciudadano. La presión y la fuerza vecinal consiguió que esta reclamación de conservar su historia entrase en la agenda política. En primer lugar, la adoptaron los partidos de izquierda, apoyando esta iniciativa y llegando a acuerdos con sindicatos y vecinos. Ahora este tema está consensuado con todas las formaciones políticas, Nadie pone en duda la importancia de conservar y poner en valor nuestro patrimonio. La gestión de la herencia patrimonial es muy importante para desarrollar la identidad de Asturias, donde existió siempre una lucha de clases, en la que cobró gran importancia la solidaridad. Ese legado histórico de lucha hay que darlo a conocer.