400 personas claman en Sotrondio contra el recorte de aulas en el colegio San José

La comunidad educativa del colegio San José, ayer, en manifestación por las calles de Sotrondio. /
La comunidad educativa del colegio San José, ayer, en manifestación por las calles de Sotrondio.

Educación propone el cierre de cinco unidades que supondría el despido de siete personas y podría desembocar en su cierre

MARTA VARELA

El cierre de cinco aulas, de las doce que tiene el colegio San José, podrían abocarlo al cierre. Es la premisa que baraja la comunidad educativa del centro que tiene una historia de 92 años en Sotrondio. Por ello han iniciado su lucha, en un intento de que la propuesta de Educación no sea ratificada y el colegio pueda continuar su labor educativa. Ayer recorrieron las calles de Sotrondio, desde el colegio a la plaza del Ayuntamiento, más de cuatrocientas personas pidiendo que no se cierren sus aulas.

Un aula en Educación Infantil, tres en Primaria y otra en Secundaria, es la propuesta de cierre de la consejería de Educación. El centro, concertado, ya presentó sus alegaciones administrativas y está a la espera de la decisión definitiva del Principado.

La directora del centro, Covadonga Fernández, explicaba que «hemos demostrado que con las admisiones de alumnos para el nuevo curso, y el alumnado que ya tenemos, es factible mantener esas aulas que nos pretenden arrebatar, es de justicia».

Los padres, representados desde la asociación de madres y padres de alumnos por su presidenta Honorina García Calleja, pedían ayer que «no traten a nuestros hijos como cifras. Están en el centro que quieren y no pueden obligarnos a irnos a otro, sólo pedimos libertad en la educación de nuestros hijos, no imposición». Han sido precisamente los padres quienes organizaron la protesta de ayer y prometen seguir haciéndose oír. Les apoyaron toda la comunidad educativa, vecinos, representantes políticos y la Asociación de Vecinos de Sotrondio.

El centro cuenta en la actualidad con unos 160 alumnos atendidos por veintiún profesores y cinco trabajadores para otras labores en el centro.

La comunidad educativa calcula que el cierre de esas aulas podría desembocar de manera directa en el despido de unos cinco profesores y al menos otros dos de personal de servicio. Con el tiempo, temen, podría llevar al centro al cierre, ya que se vería afectado en su gestión económica, su propuesta educativa y su competitividad con otros centros.

Este colegio es el más afectado por el cierre de unidades de los colegios concertados de la región (veintitrés en total, de once concejos diferentes), ya que la propuesta provisional del Gobierno regional es la de prescindir de cinco unidades educativas. Hay también otros centros afectados en las cuencas mineras como el colegio Beata Imelda-Santo Tomás, de La Felguera; Sagrada Familia, de Pola de Lena, y La Salle, de Ujo. Por ello no se descarta que en las próximas semanas todos se unan y convoquen un acto conjunto para luchar por lo que consideran «la libertad de elegir centro educativo para nuestros hijos», como coreaban ayer muchos padres.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos