Llegar a San Isidro es todo un peligro

Estado en el que se encuentra todavía el mirador de Riofrío./J. M. PARDO
Estado en el que se encuentra todavía el mirador de Riofrío. / J. M. PARDO

La principal vía de acceso a las estaciones, la AS-253, se encuentra en mal estado a solo cinco días para que comience la temporada

ALEJANDRO L. JAMBRINA

Los amantes de la nieve ya cuentan los días para inaugurar la temporada de esquí en Asturias. Las dos estaciones asturianas y la leonesa de San Isidro, que recibe a cientos de esquiadores del Principado anualmente, abrirán sus pistas el 30 de noviembre, si la nieve lo permite. Pero, a tan solo cinco días, además de la nieve faltan algunas cosas más. Como el arreglo de la principal carretera de acceso al Puerto de San Isidro, la AS-253, que se encuentra en un «estado deplorable», según quienes la transitan a diario.

Las lluvia y las fuertes nevadas del pasado invierno provocaron una serie de aludes que dañaron considerablemente la carretera. Y aún no se han reparado los desperfectos. Políticos y empresarios muestran estos días su preocupación. El último en dar la voz de alarma ha sido el portavoz de Foro en Aller, Pablo González. «No se han reparado los desperfectos del pasado invierno y en varios puntos del vial no hay vallas antialudes ni quitamiedos».

El trazado es de titularidad autonómica. De hecho, el alcalde de Aller, David Moreno, explica que él, junto con una representación de empresarios y hosteleros del concejo allerano, mantuvieron una reunión con el consejero de Infraestructuras, Fernando Lastra, en el mes de septiembre. «Nos aseguró que se iban a tomar medidas para reparar los desperfectos de la carretera. De hecho, recientemente se me ha comunicado desde la Dirección de Carreteras que ya se ha aprobado un contrato menor para llevar a cabo una intervención inmediata», asegura el primer edil.

Un vehículo circula por un tramo donde no se han repuesto las vallas de seguridad.
Un vehículo circula por un tramo donde no se han repuesto las vallas de seguridad. / J. M. PARDO

El pasado viernes, el departamento de Fernando Lastra anunciaba que destinará 90.000 euros para acometer distintas actuaciones en la vía, tales como la reposición de la barrera de seguridad, la limpieza y el vaciado de material retenido en las mallas de protección del talud, la reconstrucción de sesenta metros lineales de cuneta revestida de hormigón, la reposición de la señalización vertical y de los hitos de nieve, así como de la barandilla y cerramientos en el mirador de Zuvillaga.

El gobierno local acoge con satisfacción la noticia, aunque sigue pidiendo «una intervención plurianual de mayor envergadura, orientada a completar las inversiones en viseras y barreras antialudes».

El presidente del colectivo de hosteleros y empresarios Aller Experiencias, Armando Valdés, es más crítico. «Nos parece bastante indignante que llevemos años pidiendo una reparación del trazado, que hayan tenido todos los meses de verano para ejecutar las obras y que aún estemos así. Es difícil creerse que ahora se vayan a hacer las cosas bien».

Desprendimiento señalizado con conos.
Desprendimiento señalizado con conos. / J. M. PARDO

Existe un tramo de la carretera, el más alto y cercano a la frontera con Castilla y León, que presenta una situación de mayor peligro. Localidades como Riofrío, Puente Cimero o el mirador de Zuvillaga, «donde los vehículos podrían precipitarse montaña abajo, ante un despiste durante la conducción, al carecer la vía de medidas protectoras», alerta el Ayuntamiento. Otra de las localidades más afectadas por esta situación es La Raya, el pueblo más alto de Asturias, ubicado a 1.520 metros de altitud, junto a la estación de Fuentes de Invierno. Allí trabaja Fernando Cordero, gerente del hotel La Braña y uno de los más afectados. «Para nosotros es un peligro tener que recorrer la carretera cada día. Hay zonas en las que podríamos salirnos del trazado y despeñarnos», advierte.

El turismo también se está viendo afectado. «El mirador de Zuvillaga siempre ha estado lleno de gente que venía a fotografiar las increíbles vistas que tenemos, pero ahora es un peligro acercarse», indica Cordero. Esta situación se puede agravar en apenas una semana, cuando las estaciones de esquí abran sus puertas y los turistas empiecen a transitar por la vía afectada.

Hay que recordar que el año pasado más de 3.200 escolares disfrutaron de la Semana Blanca en las estaciones invernales, accediendo a ellas por esta carretera. «Es deber de las administraciones públicas velar por el estado y conservación de las carreteras y, en este sentido, antes de la próxima apertura de las estaciones invernales se deben abordar medidas de mantenimiento de modo inmediato en la carretera del Puerto de San Isidro, o podemos lamentarlo más adelante», advirtió el representante de Foro en Aller.