Adiós a la Casa de los Notarios, historia de Langreo

El inmueble, semanas antes de ser derribado. / J. M. PARDO
El inmueble, semanas antes de ser derribado. / J. M. PARDO

El plan de derribos municipal acaba con la casona de Sama, datada en el siglo XIVLa imposibilidad de localizar al propietario y su deterioro forzaron el derribo, pese a la oposición vecinal

MARTA VARELALANGREO.

Lo que parecía inevitable el pasado mes de marzo se ha convertido ya en una realidad. El distrito langreano de Sama ha dicho adiós a una casona asturiana que ha guardado la historia de este lugar durante años. Se trata de la Casa de los Notarios, el único vestigio de la que fue la primera capital del concejo de Langreo. El plan de derribos municipal la tenía entre sus prioridades; informes técnicos negativos, unidos a la imposibilidad de contactar con sus propietarios para buscar un plan 'b' para esta edificación llevaron a aconsejar su derribo. En los últimos días las palas entraron en la parcela, en la que ahora solo quedan pedazos de lo que fue un emblema.

Su derribo no era deseado por nadie. Pero la presión ciudadana no fue suficiente para mantener en pie la Casa de los Notarios. Y eso pese a que los vecinos llevaban años intentando evitar su desaparición. En 2007 hubo una campaña de recogida de firmas y pegada de carteles para evitar su demolición. El gobierno local no la tuvo en cuenta, su restauración presentaba demasiadas trabas. Se trataba de una edificación de titularidad privada, por lo que para actuar era imprescindible que fuese adquirido por el Consistorio de Langreo. Hubo varios intentos, todos ellos infructuosos, ya que nunca se llegó a localizar a sus actuales propietarios. El esfuerzo administrativo quedó ahí y la siguiente decisión fue su derribo, a pesar de contar con la oposición de numerosos vecinos. Su historia quedará en la memoria de todo el pueblo.

La conocida como Casa de Los Notarios se encontraba situada cerca del centro de Sama. Su denominación es engañosa, dado que no se trata de un único edificio, sino que son dos y en puridad debiera de llamársele 'Las casas de don Gutierre', ya que fue el obispo de ese nombre quien puso como condición para conceder la Carta Puebla el 26 de junio de 1338, que se le 'acuadrillasen' dos solares para edificar una casa para asuntos administrativos y otra para servirle de morada en las periódicas visitas hacía.

Víctima de un incendio

Años y años sin ningún tipo de mantenimiento la llevaron a ser presa de la maleza y del deterioro. Se trataba de una casona asturiana, unida a una pequeña casa, se cree que ambas del siglo XIV o XV, de dos alturas, con grandes muros de mampostería y sillería en las pequeñas ventanas. Según los historiadores, en torno a esta casas se creó la villa que más tarde se convertiría en la capital de Langreo. A su alrededor creció el centro de la primitiva ciudad, que incluía la cárcel y el antiguo ayuntamiento, entre otras dependencias públicas. Langreo comenzó a forjarse bajo su sombra, pero no fue suficiente para que se decidiese su conservación como parte de la historia del municipio.

Todas se encontraban por encima de la plaza de La Fuente, ahora mismo con este derribo ninguna sobrevive. La primitiva edificación sucumbió al fuego, incendiada en el siglo XIX por una partida carlista procedente de Aller, pero esta semana fue vencida por las palas que la convirtieron en un solar.

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