Aller «dignifica» el Pozo San Fernando

Un visita guiada al Pozo San Fernando. /  JESÚS MANUEL PARDO
Un visita guiada al Pozo San Fernando. / JESÚS MANUEL PARDO

Remite al Principado el proyecto para su recuperación, por valor de 170.000 euros Hace ya años que el Ayuntamiento ofrece visitas guiadas al yacimiento, cerrado en 1968, uno de los más singulares de las cuencas

A. FUENTE CABAÑAQUINTA.

Aller quiere «dignificar» lo que en otro momento fue un elemento más que singular, la única mina de las cuencas asturianas que combina un pozo vertical con un plano inclinado. El Pozo San Fernando, excavado en 1942, cerró por agotamiento del yacimiento en 1968, pero el Ayuntamiento está decidido a darle el valor que considera que tiene.

Por eso, ha redactado un proyecto técnico para la recuperación y puesta en valor del equipamiento de Orillés, proyecto que cuenta con un presupuesto de 170.000 euros y que ya ha entregado a la Consejería de Industria. De este modo, se formaliza la firma del convenio de fondos mineros. El alcalde del concejo, David Moreno, señala esa singularidad que caracteriza al pozo, que está enclavado en un espacio de media montaña. El San Fernando pertenecía a los llamados 'pozos balanza', en los que el carbón se extraía por la parte baja del valle por contrapeso por la caña de la explotación a través del Socavón Santa Ana. Las minas que formaban del grupo homónimo fueron adquiridas por la Sociedad Industrial Asturiana Santa Bárbara (SIA) en 1916 a la familia Gutiérrez.

Excavado en 1942, tiene 253 metros de profundidad y cuatro plantas. El castillete mide 15 metros de altura hasta el eje de poleas. Tanto el pozo como el socavón pasaron a integrarse en Hunosa en 1967. El yacimiento se agotó solo un año más tarde.

El regidor señala que con este proyecto «se pretende proceder a la dignificación del espacio, actualmente degradado». Para ello, plantea la recuperación de las edificaciones, como el castillete, la sala de máquinas y el compresor, así como de su entorno inmediato, «lo que permitirá visitar los edificios en condiciones de seguridad y salubridad».

Aunque lo cierto es que hace ya diecisiete años que el conjunto es objeto de visitas guiadas gratuitas del área de Turismo de Aller, durante los periodos estivales.

Tala de árboles

El proyecto incluye la retirada de todos aquellos elementos vegetales que han invadido las edificaciones y el espacio entre ellas, incluida la tala de los árboles si se considere necesario para una correcta ejecución de los trabajos posteriores y la mejora de la visibilidad de las edificaciones. «Limpieza, acopio y recuento de todas las piezas de elementos mecánicos dispersos por la zona para su posible posterior reutilización como bienes a exponer en la planta baja de la sala de máquinas», se indica en el proyecto.

Esa sala es la edificación de mayor envergadura por su tamaño y, por tanto, es la construcción «estrella» que albergaba la maquinaria que hacía funcionar la jaula. «Es el elemento más visible, y contrasta su carácter industrial con el entorno en que se localiza». Se acristalará la planta baja para que sea una especie de mirador sobre el entorno, potenciando la entrada de luz.