El autor confeso de la muerte de Iván Castro se niega a reconstruir el crimen

Nelson A. sale del coche policial para la reconstrucción del crimen, a la cual se negó. / J. C. ROMÁN
Nelson A. sale del coche policial para la reconstrucción del crimen, a la cual se negó. / J. C. ROMÁN

La investigación trata de esclarecer si la muerte del joven fue fruto de una pelea o si se trató de un asesinato preparado por su novia y Nelson A.

MARTA VARELA LANGREO.

Nelson A., el autor confeso del crimen del joven Iván Castro, salió ayer de la cárcel y volvió a La Felguera. Lo hizo esposado y rodeado de agentes. Apenas es tuvo tres minutos fuera del coche policial, tiempo que empleó para firmar un documento en el que ratificaba su negativa a volver entrar en el garaje donde acabó con la vida de Iván con varios disparos y reconstruir el asesinato.

Previamente expertos en infografía y miembros de la Policía Judicial estuvieron horas preparando el espacio para que presentase el mismo aspecto de aquel fatídico 7 de diciembre de 2017. Todos los esfuerzos fueron en vano. A las cuatro y ocho minutos de la tarde llegaba la comitiva judicial con el autor confeso para proceder a la reconstrucción de los hechos. En el dispositivo participaron más de una treintena de agentes de distintos ámbitos. Hasta el lugar se desplazó la madre y el hermano gemelo del fallecido, así como amigos del mismo y vecinos que quisieron seguir atentamente el proceso.

A unos metros del garaje Nelson recibía en un coche policial a su abogado. Después de varios minutos de charla se bajó del coche, pero no se movió. Tan solo firmó el papel en el que negaba cualquier tipo de colaboración. Tras eso volvió al vehículo que lo llevó de nuevo al centro penitenciario de Asturias, donde permanece desde su detención -en noviembre de 2018- incomunicado y sin fianza.

Con esta reconstrucción se pretendía determinar si el crimen puede ser considerado homicidio o asesinato. La investigación prosigue recabando más información que ayude a determinar la participación de Marta R. N., novia del fallecido. En esa fecha la joven langreana mantenía además una relación con Nelson A., con quien se fue a vivir horas después del entierro de Iván Castro a un piso de Oviedo, ciudad en la que regentaba un negocio.

Mensaje por WhatsApp

Era un jueves, en torno a las siete menos cuarto de la tarde, cuando la novia de Iván Castro recibía un WhatsApp del joven que el decía que había llegado. Metía su coche en el garaje de la calle Ingeniero Fernández Casariego de La Felguera, en el número 10. A las siete menos cinco los vecinos escucharon hasta tres tiros.

Tras más de un año de investigaciones se determinó que fueron tres los disparos efectuados por el autor confeso del crimen, Nelson A., taxista afincado. Mantenía una estrecha relación con la novia de Iván Castro. La Policía sospecha que pudo ser la autora intelectual del crimen; los investigadores creen que incluso preparó su coartada al guardar los tiques de haberse hecho la manicura y de haber salido de copas esa noche.

El primer disparo se efectuó sobre un costado, por la espalda. Iván Castro cae al suelo. El segundo fue a corta distancia, cerca de la mandíbula y el tercero, casi rozando la piel a la altura de la sien. Indicios que no concuerdan con la declaración de Nelson, que asegura que los tiros se produjeron en el entorno de una discusión con Iván.