A pie de pancarta en el colegio San José de Sotrondio

Los padres y madres de Infantil y Primaria se reunieron en el colegio San José de Sotrondio a la espera de una decisión final. /JUAN CARLOS ROMÁN
Los padres y madres de Infantil y Primaria se reunieron en el colegio San José de Sotrondio a la espera de una decisión final. / JUAN CARLOS ROMÁN

El colegio concertado de Sotrondio se enfrenta a la pérdida del aula de primero de Secundaria a partir del viernes

ALEJANDRO L. JAMBRINASotrondio

Los padres y madres del colegio San José de Sotrondio llevan todo el verano luchando por los derechos de sus hijos. Pero ahora parece que la lucha ha llegado a su fin. La Consejería de Educación ya avisó al centro a finales del curso pasado de que suprimirá el aula del primer curso de Secundaria del colegio San José. La medida afecta de forma inmediata a diecisiete alumnos que han finalizado sexto curso en este centro educativo concertado y a quienes no se les permitiría continuar en el mismo después de ocho años de enseñanza.

Desde que se dio a conocer la noticia, la comunidad educativa del centro ha estado en pie de guerra contra la consejería, tratando por todos los medios de evitar la supresión de esta unidad, siempre con el apoyo de la dirección del centro. «Es una medida totalmente injusta y creemos que responde a un capricho político», denuncia una de las madres afectadas, Saray González. Su caso es particularmente delicado. A su hija le acaban de diagnosticar una enfermedad rara que le impide tener una movilidad normal en brazos y piernas.

«La niña necesita un apoyo constante en el aula y en el San José lo tenía porque conocían su caso y teníamos mucha confianza. Ahora nos obligan a llevarla a un centro nuevo en el que no saben nada de ella y al que va a llegar marcada. Reconozco que soy una madre desesperada en estos momentos», lamenta González. Los esfuerzos, denuncias y manifestaciones parece que no han servido de nada.

Las familias de los alumnos afectados por la supresión del primer curso de la ESO antes de la reunión.
Las familias de los alumnos afectados por la supresión del primer curso de la ESO antes de la reunión. / JUAN CARLOS ROMÁN

Reunión con la dirección

El pasado martes, día 4, los padres y madres mantuvieron una reunión con la directora del centro, Covadonga Fernández, para comunicarles la fatal noticia. «Desde consejería han desestimado nuestra solicitud y, lamentablemente, procederán a suprimir la unidad de primero de la ESO», les anunció la directora.

El comunicado desoló a los padres. «Nos avisan definitivamente de la medida hoy (por el martes), a tan solo tres días de que se cierre el plazo de matrícula y sin tiempo para buscar una alternativa ni fuerzas para seguir luchado», señala otra de las madres afectadas por la polémica medida, Sonia Fernández.

Algunos progenitores se plantan todavía la posibilidad de no matricular a sus hijos y continuar exigiendo lo que creen que es justo. «Vamos a esperar hasta el último momento, pero la mayoría de padres se ha rendido y ha matriculado a sus hijos en otros centros. Eso nos hace tener menos fuerza pero es lógico que se rindan», señala otra madre afectada, Lorena Mejuto. Entre los posibles centros alternativos para matricular a los alumnos figura el Juan José Calvo de Blimea y el colegio público El Bosquín de El Entrego.

Llevar a los niños a esos centros perjudica a las familias, dicen, no solo por la separación de sus compañeros, «también por lo que supone para muchos padres en la conciliación familiar», apunta Javier Ordiz. Es padre de dos niños, uno de ellos deberá dejar el centro este curso, mientras que el otro continuará porque está en segundo de la ESO. «Ahora a buscarnos la vida».

También confirmaron que las tres aulas de los tres cursos de Infantil se fusionarán y darán clase juntos los niños de tres, cuatro y cinco años, «Les perjudicará en su desarrollo y enseñanza», lamentan los padres.

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