El Consistorio de Mieres pide a Hunosa «controlar» las cenizas de Pumardongo

Las cenizas de La Pereda son transportadas a Pumardongo. / ROMÁN
Las cenizas de La Pereda son transportadas a Pumardongo. / ROMÁN

A. FUENTE MIERES.

La edil de Urbanismo en el Ayuntamiento de Mieres, Delia Campomanes, reclama a Hunosa que ponga en funcionamiento aquellas medidas necesarias para paliar los efectos negativos de la escombrera que la hullera pública utiliza para almacenar los residuos de la central térmica de La Pereda, en Pumardongo. La alarma saltó el miércoles pasado por culpa del fuerte viento racheado que provocó la formación de importantes nubes de polvo negro, afectando a varios núcleos de la zona norte del municipio. «Sabemos que la solución es complicada, pero es necesario aplicar alguna medida», insistía la responsable municipal.

El pasado mes, la asociación de vecinos La Fuentina de La Rebollada envió un escrito dirigido a la Consejería de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio ambiente por la que ya se reclamaba una actuación para evitar las «intensas nubes de polvo» que se generan en la zona. «El problema es especialmente grave cuando hay viento y las partículas afectan a una parte importante de la población», señalan.

En el escrito, firmado por el presidente del colectivo, Miguel Ángel Martín, explican que son muchas las quejas de los residentes de esta zona del municipio y que afecta, sobre todo, a poblaciones como Aguilar o El Padrún. Se trata de la última escombrera activa en Mieres de la compañía estatal Hunosa. «Cuando corre el viento se levanta una gran nube de polvo», se quejan.

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