Educación deja sin transporte a una niña de tres años, pero lo mantiene a su hermana de seis

M. V. LANGREO.

Son hermanas, viven en la misma casa y van al mismo centro escolar, pero Educación ha decidido que una tiene derecho al servicio de transporte y comedor y la otra, no. A esta situación se enfrentan desde ayer sus padres, un matrimonio de Los Cuarteles de Formiguera, en Langreo.

El comienzo del curso fue normal y ambas niñas pudieron utilizar el transporte escolar con normalidad. Pero, el lunes pasado, la más pequeña, de tres años, y otra pequeña vecina recibieron un mail del Consorcio de Transportes de Asturias (CTA), comunicándoles que a partir de ayer deberían abonar su precio: la tarifa urbana que se aplica a los autobuses en la zona del Nalón, 2,9 euros, para ir y volver del colegio. Sus padres no saben como encajar esta diferencia de sus hijas. Han solicitado una reunión a la consejería de Educación y al CTA para regular la situación y que sus dos hijas puedan acudir al colegio José Bernardo de Sama.

Por el momento, deberán abonar la tasa del transporte público o bajar a una de sus hijas en coche hasta el centro escolar, aunque está posibilidad depende de sus horarios laborales. También temen que la más pequeña tenga que quedarse en casa unos días, al igual que su vecina. La razón esgrimida es que el centro escolar y el pueblo pertenecen a la misma ciudad: Langreo.

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