Un «cúmulo de errores» municipales absuelve a un vecino de Aller que afrontaba una pena de cárcel por rehabilitar una cabaña

La sentencia señala también que la obra no ha supuesto una alternación de la zona

EFE

Un vecino de Aller, D. F. R., ha sido absuelto de delitos contra la ordenación del territorio por realizar unas obras de rehabilitación en una cabaña, en una sentencia en la que se resalta «el cúmulo de errores» en los que los técnicos municipales han incurrido en su expediente administrativo. El hombre afrontaba una petición fiscal de seis meses de prisión y multa de seis meses con una cuota diaria de 12 euros, mientras que su abogado defensor, Gonzalo Botas, interesaba la libre absolución al negar la comisión de los delitos imputados.

El fiscal sostuvo, en el juicio, que el acusado acondicionó el interior de la cabaña para uso residencial y construyó dos chimeneas, instaló cocina de carbón, servicio eléctrico y agua, placa fotovoltaica pese a que no se trataba de suelo de especial protección sino «no urbanizable de interés agropecuario», aunque apreció en su conducta que demolió «lo indebidamente construido». D. F. inició en 2010, sin licencia, las obras de rehabilitación en la cabaña que fueron declaradas ilegales por decreto de Alcaldía de 2 de febrero de 2011, pero la Junta de Gobierno local le concedió la licencia tres meses después para la reposición a su estado inicial.

Según consta en la sentencia, tres años más tarde realizó unas obras de edificación auxiliar de unos 30 metros cuadrados, siendo declaradas ilegales por la Alcaldía que obligó a su demolición. Para la magistrada-juez de lo Penal 3 de Oviedo hay una duda «más que racional» sobre la posibilidad de legalización de las obras o, en su caso, la ausencia de una alteración grave de la afectación de la construcción que se denuncia «como ataque frontal al régimen de ordenación del territorio».

Asimismo incide en «la sinrazón de los errores» cometidos en los expedientes administrativos tramitados en el Ayuntamiento de Aller en relación con las obras. Entre estos errores, la magistrada-juez asegura que la obra iniciada en 2013, a la que el fiscal se refiere como «edificación auxiliar», se inició sin licencia alguna y que el Ayuntamiento ordenó la paralización de las obras y su demolición por considerarlas como «obras no susceptibles de legalización». No obstante, como reconoció en la vista el arquitecto técnico municipal, tal calificación del suelo como de Especial Protección «no resulta acorde a la realidad», error que se trató de justificar por tratarse de «una zona sujeta a linde parcelario que responde afecta a distinta calificación».

El secretario municipal reconoció abiertamente en el juicio el error de calificación en el expediente administrativo respecto al suelo donde se llevó a término esta edificación auxiliar. «De la valoración de prueba se evidencia un claro error cometido por los técnicos del Ayuntamiento al tiempo de resolver sobre esta construcción, cuya ilegalidad se mantiene en base a lo aclarado en la vista», señala la sentencia.

En la zona donde se rehabilitó la cabaña hay construcciones similares, cuyo alquiler incluso se oferta en la red como residencia vacacional y que cuentan con antenas de televisión, voladizos añadidos a modo de terrazas o porches. Así, la sentencia resalta que D. F. «no ha modificado o alterado sustantivamente la configuración de la zona, ya que con las otras construcciones ya se había producido el impacto medioambiental que la normativa urbanística trata de evitar«.

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