La estación de Valgrande agota el agua para fabricar más nieve artificial

Los primeros esquiadores de la temporada en la estación leonesa de San Isidro. / JUAN CARLOS ROMÁN
Los primeros esquiadores de la temporada en la estación leonesa de San Isidro. / JUAN CARLOS ROMÁN

Solo precisa de espesor para cubrir la parte alta y poder abrir sus pistas, mientras que los primeros esquiadores ya disfrutan de San Isidro

ALEJANDRO FUENTE EL BRAÑILLÍN / SAN ISIDRO.

Los operarios de la estación invernal de Valgrande-Pajares ya no pueden hacer más, han dejado todo listo para que se pueda iniciar la temporada de esquí nada más caiga «una pequeña nevada», explicaba el director del equipamiento invernal, Javier Martínez Iglesias. El sistema de creación de nieve artificial ya ha producido todo lo que podía hasta que se ha acabado con el agua de la balsa. Las pistas están casi listas, al menos, desde la mitad del recorrido. Resta tan solo lograr una capa de unos quince centímetros en la parte alta para cubrir la totalidad del descenso. «Si todo va bien y se cumplen las previsiones -insistía en que se trata de eso, de una predicción- se podría abrir este fin de semana», señalaba. El problema en las instalaciones de Lena es que el viento dispersó la nieve fabricada en la parta más alta, lo que impide, por la configuración de la propia estación, aprovechar los espesores que sí hay desde la zona media. Y es que, se precisa de todo el recorrido para poder sacar rendimiento a las pistas.

Los esquiadores están ansiosos de nieve, así se pudo ver ayer el en estreno de la temporada en la estación leonesa de San Isidro, donde se pudo disponer de unos cien metros el área de Debutantes de Cebolledo de dominio esquiable gracias a la fabricación de nieve. Se espera ampliar el área de cara al fin de semana, ya que hay esa predicción de una entrada atlántica con nevadas a partir del 21 de enero.

Era el primer día de apertura de estas instalaciones que se encuentran junto a Fuentes de Invierno, en Aller. Estas pistas carecen de sistema de creación de nieve artificial, cuestión que ya se conoce desde el día en que se abrió el complejo hace ya más de diez años.

La nieve llegó, pero tímidamente, la semana pasada y también bajaron las temperaturas. La meteorología permitió que se diesen las condiciones necesarias para poder encender los cañones de nieve artificial en Pajares.

Salvar la campaña

Mientras tanto, los empresarios del sector turístico de la comarca siguen mirando al cielo para ver si llega de una vez la nieve. Las buenas perspectivas de adelantar el inicio del calendario se diluyeron al caer una lluvia que se llevó toda la enorme cantidad de nieve acumulada en el temporal del pasado otoño. Todo estaba listo para empezar y el Principado anunció la apertura para el 2 de noviembre. Pero un día después hubo que cancelar las optimistas previsiones, ya que no se daban las condiciones ideales y de seguridad para la práctica del deporte blanco. Se pasó de casi un metro de espesor a menos de treinta centímetros. Desde entonces, se sigue esperando por los copos. «Los hoteleros estamos sufriendo mucho esta falta, por eso es más que necesario diseñar un plan de turismo alternativo para dar un uso diferente a estas instalaciones y no depender únicamente del esquí», afirmaba el presidente de Asturcentral, la asociación de alojamientos de la Montaña Central, Luis Núñez.

Los empresarios reclaman diversificar la actividad, por ejemplo, diseñar rutas de descenso en bicicleta o tirolinas, actividades de aventura y otras que requieren de pendientes y que aprovechan los remontes aún con falta de nieve. Por eso, se pide un plan dinamizador. «Esto podría ser una solución a la falta de nieve, como sucede este año», apuntaba.