Fallece Hugo Fernández, el joven herido grave en el accidente registrado en noviembre en San Martín del Rey Aurelio

Estado en el que quedó el vehículo siniestrado. / J. M. PARDO

Es la segunda víctima mortal del suceso, en el que también perdió la vida su pareja, Yoselín Vega, de 20 años

EL COMERCIO
EL COMERCIO

Hugo Fernández Zapico, el joven de 24 años que resultó herido de gravedad en el accidente registrado en San Martín del Rey Aurelio a finales del pasado mes de noviembre, fralleció ayer en el Hospital Central de Asturias, donde se encontraba ingresado desde el suceso.

Es la segunda víctima mortal del trágico accidente, en el que también perdió la vida su novia, Yoselín Vega López, de veinte años y vecina de El Entrego. La joven viajaba en la parte trasera de un coche que, al tomar una curva, se salió de la carretera AS-338 (Bimenes-El Entrego), sobrevoló un talud y fue a caer a una zona de huertas, situada doce metros más abajo. Con ella iban cuatro amigos, todos de la zona. Entonces dos de ellos fueron trasladados al hospital en estado grave, su pareja Hugo Fernández, y un menor, de diecisiete. Por su parte, el conductor E. F. L., de diecinueve años, y A. F. L., de veinte, sufrieron heridas leves. El conductor -que tenía el permiso desde hacía poco tiempo- dio negativo en el control de alcoholemia y de drogas, según la Guardia Civil.

El terrible suceso tuvo lugar a las 20.30 horas del domingo. El vehículo, un Renault Megane de color gris, circulaba por la carretera AS-338, que conecta El Entrego con Bimenes, a la altura de la población de La Llaniella. Descendía por la vía en dirección a la localidad entreguina. En una curva, no muy pronunciada, el turismo siguió recto. Impactó en un primer momento con una valla protectora que arrancó de cuajo, dibujó en el aire una parábola de casi treinta metros hasta que cayó al suelo en una zona de huertas, que se encuentra a doce metros de desnivel.

El funeral por su eterno descanso se celebrará el lunes 14 de enero,a las seis de la tarde, en la iglesia parroquial de San Esteban, en Riaño.

El golpe fue brutal y el techo quedó completamente hundido. También chocó con un muro de una casa de aperos. «Se escucharon los gritos de los ocupantes durante la caía», decían vecinos del pueblo. «Tres de ellos salieron del coche por su propio pie. Uno sangraba por la cabeza. Empezaron a decir: '¡No respira! ¡No respira!', cuando se dieron cuenta del estado de su amiga», una chica muy conocida en la zona porque su familia es de la Huera Carrocera.

Una de las primeras hipótesis de la investigación es que el turismo se salió de la carretera por un posible exceso de velocidad. En la calzada no había señal alguna de frenada.

 

Fotos

Vídeos