'Los jamoneros', en la calle de nuevo ante la falta de denuncias por «temor a represalias»

Ambos fueron arrestados por la Policía Nacional dos veces en tres días por disturbios. El juzgado los dejó en libertad al no aparecer testigos

ALEJANDRO FUENTE MIERES.

Los llamados 'Los jamoneros' ya están de nuevo por las calles de Mieres. El ciclo se repite; el lunes fueron detenidos por agentes de la Policía Nacional tras una disputa de bar en la calle Luis Braille. El martes pasaron a disposición judicial y fueron puestos en libertad con cargos. A las pocas horas volvió a suceder; por la tarde, comenzaron a dar golpes, en estado «muy ebrio», ambos, al ventanal de un bar del entorno del campo Hermanos Antuña. Una patrulla actuó de inmediato tras ser llamados por los vecinos. Entonces, los dos «gamberros» atacaron de forma verbal a los policías. Volvieron a ser arrestados y pasaron la noche en comisaría. Ayer regresaron al juzgado y, nuevamente, fueron dejados en la calle. ¿El motivo? Nadie quiere denunciar por medio a represalias de los dos miembros de este clan de etnia gitana.

El problema no es nuevo, ya que la Policía tiene constancia de incidentes con estos dos sujetos desde hace un año. Pero no se puede hacer nada contra ellos mientras que nadie presente una denuncia y acuda a declarar a sede judicial. Los hosteleros y comerciantes mierenses se quejan y cargan contra la labor policial. Pero se trata de una decisión judicial por falta de testimonios, de testigos que den un paso al frente y señalen a los acusados de ser los autores de atemorizar a todo el centro urbano. Pero nadie se atreve. «Que lo haga otro», dicen.

Pero, ¿quiénes son 'Los jamoneros'? Son dos varones que rondan los cuarenta años y de etnia gitana. Según explican los vecinos, ambos residen en un piso próximo al Parque de La Libertad. «Los problemas crecen cuando van ciegos», señalan en la zona en referencia a la costumbre que tienen de beber grandes cantidades de alcohol. «Entonces ya no hay nada que hacer». Los afectados ya se han posicionado junto a los hosteleros, que han llegado a plantearse solicitar órdenes de alejamiento para impedir la entrada de los hombres en sus negocios.

Coordinación ciudadana

Precisamente, la Agrupación Vecinal de Mieres (que aglutina a setenta asociaciones) lleva semanas articulando la puesta en funcionamiento de una coordinadora local de seguridad. Desde este colectivo ya han mantenido encuentros con responsables policiales y de la Guardia Civil para marcar el funcionamiento de esta herramienta de coordinación entre la ciudadanía y los cuerpos. «No hay nada parecido en la comarca», señala el representante vecinal. Se quieren diseñar iniciativas de formación para que los vecinos sepan cómo actuar ente diferentes eventualidades, «como lo que se debe hacer cuando roban o se detecta un hecho delictivo».

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