Langreo cuenta con 31 escombreras desaprovechadas en todo el concejo

Escombrera del Pozo Fondón. / JUAN CARLOS ROMÁN
Escombrera del Pozo Fondón. / JUAN CARLOS ROMÁN

Un estudio del Indurot considera que podrían recuperarse estos espacios para el crecimiento del concejo

M. VARELALANGREO.

Las antiguas escombreras mineras forman parte de la orografía de las cuencas, algunas de ellas muy cercanas a grandes núcleos de población. Solo en el concejo de Langreo hay datadas 31 escombreras que sobrepasan los 508.000 metros cuadrados de terreno. La gran mayoría sufren un abandono medioambiental y se desconoce su estado actual.

Algunas han quedado camufladas por la vegetación y otras continúan ennegreciendo el paisaje. Un estudio reciente de la Universidad de Oviedo, elaborado por el Indurot, las considera «espacios en desuso afectados por actividades mineras» e indican que podrían ser recuperables para el crecimiento del concejo. Se sitúan en Frieres, Peñarrubia, Fondón, Pampiedra, Pozo Candín, Tuilla y Mosquitera, entre otros.

Apuntan al valle del Candín, con hasta 10 escombreras y al de Samuño, con 9, como las mayores bolsas de este tipo de suelo. Suelos de los que se desconoce su grado o no de contaminación, pero que podrían ser susceptibles de regenerarse como zonas verdes, incluso contribuir a generar nuevas oportunidades de empleo, sin desechar unirse a algunos grupos de población.

La idea es que dichas escombreras al igual que otros terrenos degradados puedan recuperarse para una reorganización del municipio. Siendo el primer paso crear un inventario real de las mismas, ya que de muchas se desconoce su verdadera extensión. Además, desde el Indurot se apunta la necesidad de realizar un plan estratégico en el que se establezcan las principales líneas de actuación que contribuyan a la regeneración de los espacios degradados de Langreo. Como ejemplo del posible uso de estas escombreras se alude a las recuperación de las de Modesta, La Matona, Pozo María Luisa y el Cadavíu.

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