«No vi a las dos mujeres hasta que sentí el golpe en el bus»

El acusado, de pie y a la izquierda, durante la vista oral. / E. C.
El acusado, de pie y a la izquierda, durante la vista oral. / E. C.

La Fiscalía pide inhabilitar a un conductor juzgado por un atropello mortal en La Felguera y la acusación particular, tres años de prisión

MARTA VARELALANGREO.

Faltaban unos minutos para que el reloj marcara las ocho de la mañana, el día -5 de febrero de 2018- estaba oscuro y llovía, la visibilidad, según las fuerzas de seguridad, era «restringida». Dos amigas octogenarias caminaban, como cada mañana desde hace veinte años, por la zona de Langreo Centro, en La Felguera. Cruzaban por un paso de peatones, en el entorno del estadio Ganzábal y M. C. J. no lo olvidará nunca: «Sentí un golpe tremendo, caí al suelo, quedé tirada, sangrando mucho y no podía moverme. No veía a mi amiga. Llegó un chico y me ayudó a levantarme». Su amiga, A. M., se encontraba algún metro más allá tendida en el asfalto boca abajo, estaba consciente y varios viandantes intentaban ayudarla. Falleció después en el Hospital Valle del Nalón a causa de las heridas producidas por el atropello de un autobús.

Ayer, el Juzgado de lo Penal de Langreo acogió el juicio por este atropello. Dos posturas enfrentadas, a pesar de considerar ambas partes, acusación y defensa, que se trata de un homicidio imprudente, pero la Fiscalía entiende que es un delito leve y solicitó una sanción económica para el acusado de 540 euros y tres meses de inhabilitación para conducir. Mientras, la acusación particular sostuvo que se trata de un delito grave y pidió una pena de tres años de prisión y tres años de inhabilitación para conducir vehículos a motor.

Los hechos sucedieron, según el atestado policial, en «una mañana oscura, con climatología adversa y visibilidad restringida». El conductor del microbús, dio negativo en la prueba de alcoholemia y no se considera que llevase una velocidad alta, ya que el vehículo no sobrepasó el paso de peatones. M. C. J. relató que «no vimos al autobús, cuando estaba en el suelo el conductor se acercó y me dijo que lo sentía mucho, y creo que dijo que no nos había visto». «Tenía que venir muy distraído porque los coches del otro lado sí pararon. No veía a mi amiga. Cuando me levantaron del suelo la vi tendida boca abajo y su paraguas en el techo del microbús».

«Es muy duro»

El conductor, un hombre de 39 años, insistió en que no vio a las dos mujeres «hasta que se produjo el golpe». «Para mí es muy duro, conducir es mi trabajo y tuve que volver a hacerlo, pero pasar por ahí se me hace muy duro», relató ante el juez. La compañía de seguros ya ha indemnizado a la mujer herida y a los hijos de la fallecida.