La Nueva celebra su XVIII mercado tradicional de la Revolución Industrial

El puesto del madreñero fue uno de los más visitados del mercado tradicional. /  JESÚS MANUEL PARDO
El puesto del madreñero fue uno de los más visitados del mercado tradicional. / JESÚS MANUEL PARDO

La cita contó con más de una veintena de puestos artesanos y no faltaron las representaciones teatrales y la música de la gaita y el tambor

MARTA VARELA LA NUEVA.

Conocer cómo se fabrica una madreña, cómo se realizan los bordados más finos así como otros trabajos en cuero o aprender cómo se elabora la artesanía en barro, cómo se teje el punto, cómo se hacen pulseras... Todo ello se pudo ver ayer en La Nueva. Fue la oferta de los más de veinte puestos tradicionales que dieron forma al XVIII mercado tradicional de la Revolución Industrial que devuelve a este pueblo langreano del valle de Samuño a aquella época.

Se trata de una cita imprescindible de la primavera en la comarca del Nalón que cada año organiza la asociación cultural y de vecinos y en la que se vuelca casi todo el vecindario. Además, durante toda la jornada el mercado estuvo amenizado por representaciones teatrales a cargo de la compañías La Cascaya y Tatatachán. Ellos dieron vida ayer en La Nueva a personajes ya perdidos, traviesos trasgos, brujas buenas, diablos juguetones, señoritas de servicio provistas de cofia y plumero, entre otros.

Y es que el mercado que este fin de semana alborota la tranquila vida de esta localidad langreana, con el beneplácito de sus vecinos que contemplaron cómo esta cita y el buen tiempo animaron a numerosos visitantes, entre ellos, a un grupo de vecinos de la localidad allerana de Nembra que aprovecharon la jornada para conocer el Ecomuseo de Samuño con el pozo San Luis, antes de iniciar un ruta senderista hasta la zona de Urbiés.

En el mercado, las visitas también pudieron degustar el tradicional menú minero compuesto «de sopa de curruscos, platu mineru (adobu, patates, picadillo, huevu y tortu maíz), postre casero, vino, gaseosa y agua. Además de platos típicos de la zona, como la fabada y el cordero», explicaron los organizadores.