Ocho meses con un argayo en el corredor del Aller

Estado en el que se encuentra el corredor del Aller en Moreda desde el pasado mes de enero. / JESÚS MANUEL PARDO
Estado en el que se encuentra el corredor del Aller en Moreda desde el pasado mes de enero. / JESÚS MANUEL PARDO

El Principado culmina el proyecto de reparación para sacarlo a licitación después de que en enero una riada se llevara parte de la plataforma

ALEJANDRO FUENTEMOREDA.

La Consejería de Infraestructuras, Medio Ambiente y Cambio Climático ya ha culminado el proyecto para la reparación del argayo que mantiene parcialmente cortado el corredor del Aller, la carretera regional AS-112, a la altura de la localidad de Moreda. Fue en la riada del pasado mes de enero cuando el agua se llevó parte de la plataforma que sustenta la calzada; entonces el Principado descartó la vía de emergencia para ejecutar una actuación. Es ahora cuando se está ultimando la licitación de los trabajos, aunque no hay un plazo fijado para el inicio de los mismos.

Las previsiones iniciales no se han cumplido, ya que se esperaba que los trabajos, para recuperar la normalidad en un trazado que registra diariamente un importante tráfico, hubieran comenzado en junio. No fue así y la carretera continúa como quedó en enero. En marzo, el anterior consejero de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Fernando Lastra, afirmaba que las obras para la reparación de la escollera podrían comenzar en tres meses al ser tramitada por urgencia.

Tráfico desviado

El principal motivo por el que la obra no se haya tramitado por la vía de emergencia, como sí se hizo en los daños del corredor de Nalón a la altura de Blimea, calzada que también perdió parte de la plataforma por la crecida del río y cuyas obras dieron comienzo de forma inmediata, es que en Aller no hay un corte total del tráfico. Uno de los carriles, el de dirección a Cabañaquinta, permanece abierto. Por el contrario, la circulación entra por el nudo de acceso y se desvía por el centro urbano de Moreda.

Por lo tanto, de momento, se carece de plazos de inicio de las obras mientras que el coste estimado para asentar el talud y rehabilitar la parte de la calzada perdida asciende a más de un millón de euros. Los técnicos de la Consejería de Infraestructuras comenzaron a determinar la mejor solución técnica par redactar un proyecto de actuación.

No es la primera vez que esta carretera sufre incidencias de este tipo. En febrero de 2013, también por las intensas lluvias, hubo un argayo que cayó sobre la calzada a la altura de Corigos.

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