394 pacientes del Caudal anularon sus cirugías cuando estaban programadas

La gerente del área sanitaria, Alejandra Fueyo, y el director del Álvarez-Buylla, Raimundo Álvarez. /  PARDO
La gerente del área sanitaria, Alejandra Fueyo, y el director del Álvarez-Buylla, Raimundo Álvarez. / PARDO

La gerente del área sanitaria señala que «es terrible» el daño que se provoca al sistema, por el gasto que supone preparar una intervención

ALEJANDRO FUENTEMIERES.

La planificación de una operación quirúrgica es un proceso complejo. Hay que tener listo el quirófano y los profesionales. Pero previamente, también hubo consultas y un proceso preoperatorio. Todo eso cuesta mucho dinero al sistema público de salud del Principado. Durante el 2018, según informa la gerencia de la comarca del Caudal -que agrupa a los concejos de Mieres, Lena y Aller- se planearon en total unas 5.500 operaciones. De esta cifra, se anuló casi el 14%. Unas 600. Fue por diversos motivos, como que los propios facultativos determinasen que la intervención ya no era necesaria o porque un empeoramiento del estado de salud del paciente no permitiese realizar la intervención contodas las garantías. Estos casos sumaron 151. Pero también hubo un importante porcentaje de cancelaciones -un 8,15% o, en números absolutos, 394- que se suprimieron por causa ajena al centro hospitalario, en este caso, el Álvarez-Buylla.

«Suelen ser casos en los que el propio paciente renuncia, ya sea por miedo, porque considera que no precisa de la atención médica o, simplemente, porque no acude a la cita», apunta la gerente Alejandra Fueyo.

Para la responsable del Área Sanitaria VII este dato es «terrible» para el sistema, porque genera muchos gastos que no se amortizan de modo alguno. «Al ser casi siempre cancelaciones repentinas -prosigue Fueyo- no es posible cubrir este hueco con otro paciente, por lo que todo el esfuerzo se pierde». No se puede, añade, llamar a una persona de un día para otro para que acuda a quirófano porque éste haya quedado libre. «El daño provocado no es nada desdeñable», asegura.

Esta actitud de ciertos pacientes provoca gastos en el hospital, pero también se da casos similares en la atención primaria. Más de 10.000 personas no acudieron a una cita con su médico, lo que supone más de 8% del total de atenciones realizadas. Es tiempo que se pierde para la atención a otros pacientes.

Demoras

Durante el 2018, informaba la gerente, se realizaron en el Álvarez-Buylla un total de 5.498 intervenciones quirúrgicas, un 5,9% menos que respecto al año anterior, que fueron algo más de 5.800. En detalle, en el último ejercicio cerrado se practicaron 1.438 intervenciones de cirugía mayor con ingreso, 1.841 sin ingreso -esto es de forma ambulatoria, uno de los objetivos que persigue el sistema sanitario para reducir gastos- y 2.219 actuaciones de cirugía menor.

Al cierre del año había 1.600 pacientes de los concejos de la comarca en lista de espera, lo que supuso una reducción de 122 -en términos absolutos- respecto a diciembre de 2017. «Pero es que, en lo que llevamos de año , ya hemos mejorado esta cifra», afirma Fueyo. En detalle, según datos ofrecidos a 30 de abril, hay 1.539 pacientes a la espera de ser operados. El tiempo de demora medio se sitúa en casi 70 días y el tiempo máximo se sitúa en 179. No hay demoras de más de seis meses.

Fueyo asegura que en la gerencia están satisfechos con estos resultados. «Eso no quiere decir que no se pueda mejorar siempre, pero consideramos que nos encontramos en parámetros óptimos», reconoce satisfecha. Se ha mejorado porque en la actualidad se cuenta con la totalidad de la plantilla de anestesistas: una decena. La falta de estos facultativos fue, con anterioridad una de las causas de que no permitía reducir las esperas.