Pajares aborda la revisión del telesilla del Brañillín, con casi 30 años de servicio

La revisión contempla el control de los macizos que sustentan los cables y las sillas. / JESÚS MANUEL PARDO
La revisión contempla el control de los macizos que sustentan los cables y las sillas. / JESÚS MANUEL PARDO

El Principado destina 150.000 euros a verificar la seguridad de un elemento esencial para la estación invernal, tras el cierre del Cuitu Negru

ALEJANDRO FUENTEEL BRAÑILLÍN.

El Principado aborda una revisión extraordinaria de un elemento esencial en la estación invernal de Valgrande-Pajares. Se trata del telesilla del Brañillín, único remonte de la instalación para acceder a su parte alta tras el cierre del Cuitu Negru en 2016, por ser demasiado antiguo, ya que sumaba más medio siglo en funcionamiento. El que ahora se va a controlar tampoco es nuevo. Se estrenó en 1991, por lo que pronto va a cumplir tres décadas en servicio. El coste al que deberá hacer frente ahora la Administración regional asciende a 150.000 euros. «El objetivo del contrato es verificar todos los elementos de seguridad mediante controles no destructivos para indagar su estado de funcionamiento». En caso de encontrar piezas en mal estado, será preciso «sustituirlos, todo ellos de conformidad con las especificaciones reflejadas en el pliego de prescripciones técnicas».

Este remonte es indispensable para el correcto funcionamiento de la estación, porque carece de alternativa. Cuenta con un total de 125 sillas y una capacidad para transportar a unas 1.200 personas cada hora. «El contratista deberá realizar las pruebas de cargas del telesilla con el objetivo de validar el buen funcionamiento de la instalación, así como el reglaje adecuado de los frenos. El último día para presentar ofertas es el próximo 31 de este mes y la primera apertura de sobres está prevista para el 5 de agosto. Si no hay problemas, el plazo de ejecución de estas labores de control será de dos meses, por lo que no habría problemas en el calendario para que el equipamiento esté listo para el inicio de la próxima temporada.

Lo que no hay es rastro alguno de previsión, por parte del Principado, para abordar la inversión de un nuevo telesilla desembragable, más moderno y con más capacidad de usuarios por hora. La plataforma en defensa de la estación invernal surgió, precisamente, para exigir este remonte tras desmantelar el del Cuitu Negru. Y es que en caso de avería del Brañillín, las pistas quedarían inutilizables. Pero el coste estimado es bastante alto, unos ocho millones de euros. Desde este colectivo que agrupa a usuarios y empresas turísticas, se denuncia que la estación está abandonada.