Pénjamo lucha por sus piscinas

Pénjamo lucha por sus piscinas
Juan Carlos Román

El colectivo El Güesperón advierte de que habrá más movilizaciones ante la falta de la inversión comprometida en el presupuesto regional

Alejandro Fuente
ALEJANDRO FUENTEMieres

La advertencia es clara: «Nos van a tener en la calle hasta que cumplan con su compromiso», apuntaba uno de los responsables de la asociación El Güesperón, colectivo nacido para recuperar las piscinas de Pénjamo, en Langreo. La de ayer era la primera manifestación de una campaña «que va a seguir en el tiempo» hasta que se fije una cuantía inversora para las obras que permitan la reapertura de este complejo, señalaba Xuan Calros Pérez. «Tenemos que hacer presión ahora, mientras se negocian las cuentas del Principado; pero que tengan en cuenta que en breve hay elecciones». En la manifestación se dieron cita casi 200 personas.

Desde este colectivo se apunta a que los presupuestos pactados por PSOE, IU y Podemos parecen olvidarse de este municipio y esta circunstancia ha desatado la indignación entre los vecinos del barrio, quienes aseguran que contaban con un compromiso por parte de la Federación Socialista Asturiana (FSA) para reactivar las piscinas. Unidos desde hace tiempo en la asociación El Güesperón, explicaban que se reunieron con la exalcaldesa langreana y ahora diputada María Fernández en los locales de la FSA y, contando con el beneplácito de Adrián Barbón, «nos prometieron una partida presupuestaria para recuperar las piscinas y no hay nada».

En detalle, se estima que haría falta una primera inversión de un millón de euros para un acondicionamiento de las instalaciones y para poder poner en servicio las piscinas.

Los vecinos ya llevan tiempo planteando la recuperación de este equipamiento lúdico, pero dicen ser conscientes os vecinos afirman ser conscientes de que un arreglo total e inmediato de las instalaciones es poco probable ante la negativa del Principado -propietario del complejo- a invertir en su recuperación. Por eso, se ha puesto sobre la mesa la adecuación parcial de parte del recinto para cubrir necesidades que ahora mismo hay, como es la necesidad de habilitar un centro social o un espacio para el juego de los niños.

Éste sería el punto de partida. Tras el comienzo, se señala desde El Güesperón, se podría ir actuando en el resto de partes del recinto hasta completar el arreglo de las piscinas, «a largo plazo».

Desde ella Consistorio se considera que lo ideal sería que el Principado cediese las instalaciones tal y como las dejó antes de su cierre, en 2010. Otra opción es seguir el modelo de las piscinas de Riaño, en las que el Gobierno regional aportó una importante cantidad de dinero al Ayuntamiento para que la administración local ejecutase la reforma.