Piñeres, la estación del «horror» en Aller

Los usuarios critican el mal estado en el que se encuentra el apeadero de Piñeres. / J. M. PARDO
Los usuarios critican el mal estado en el que se encuentra el apeadero de Piñeres. / J. M. PARDO

Los usuarios consideran que es el «claro ejemplo del abandono, con árboles caídos, puertas rotas y baños sucios»

A. FUENTE PIÑERES (ALLER).

Se trata de una estación de tren que da miedo, «puede ser la de los horrores», señalan desde la plataforma en defensa del trazado ferroviario entre Baíña y Collanzo. Se trata de la de Piñeres, en Aller, y la lista de desperfectos es larga: «Los baños están completamente sucios y rotos, dan auténtico asco», subrayan. Pero hay más, puertas rotas, paredes manchadas y árboles caídos desde el último temporal de nieve del pasado octubre. «Aquí no vino nadie a limpiar y está todo abandonado», sostienen. Este apeadero se encuentra después de la estación de Moreda, una de las más concurridas.

Para el colectivo este ejemplo es significativo de lo que está sucediendo en todo el trazado. Los trenes son viejos y se averían de forma continuada, y las estaciones están abandonadas, «requieren de un mantenimiento que no se realiza», critican. La plataforma ya ha reunido más de 2.000 firmas que enviarán al Ministerio de Fomento para reclamar una solución a los constantes problemas que tiene este servicio ferroviario, sobre todo las continuas averías del material móvil que provocan retrasos y transbordos en autobús.

Preocupación municipal

El propio Ayuntamiento de Mieres se ha implicado en el asunto y reclamó soluciones que pongan fin «al caos ferroviario» que afecta a la línea entre Baíña y Collanzo. Desde el Consistorio se señala que se lleva años trasladando la preocupación del concejo y de toda la comarca del Caudal por la situación del servicio de trenes que conecta Mieres y Aller, «que lleva años sufriendo todo tipo de incidencias que originan molestias y trastornos a la ciudadanía». Este recorrido ha ido perdiendo viajeros en los últimos años.

En 2008 lo usaban más de 800 personas y en 2016 no llegaban a medio millar, concretamente 495, según datos de Asturias al Tren. El Ayuntamiento ya dio traslado de esta situación el pasado verano al ministro de Fomento, José Luis Ábalos, y a los responsables de Adif y Renfe de los continuos fallos que registra el servicio, solicitando una respuesta por parte de los organismos responsables para garantizar unas condiciones óptimas en el recorrido del Caudal.

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