La presencia de amianto encarece el derribo del viejo economato del Batán

El edificio del lavadero Batán con amianto que va a ser derruido, junto al paseo fluvial del río San Juan en Mieres / JESÚS MANUEL PARDO
El edificio del lavadero Batán con amianto que va a ser derruido, junto al paseo fluvial del río San Juan en Mieres / JESÚS MANUEL PARDO

Hunosa prevé un gasto de 60.000 euros en una obra de la que advierte del peligroso material a tratar y en la que exige una «limpieza integral»

ALEJANDRO FUENTE MIERES.

Hunosa acaba de licitar la demolición y el desmantelamiento del antiguo edificio que albergaba el economato y el botiquín del lavadero Batán en Mieres. Se trata de una obra cuyo coste puede superar los 60.000 euros. Es una inversión relativamente alta si se tiene en cuenta el tamaño del inmueble, pero no lo es tanto cuando la hullera pública advierte del material que es preciso tratar y retirar: amianto.

La sociedad estatal explica, en el pliego de especificaciones técnicas, que el inmueble fue desalojado en 2017 debido a su mal estado. Se detalla que los trabajos tienen que consistir en la demolición y desmantelamiento de las instalaciones; así como la retirada y gestión de los residuos que ahí se encuentren. La limpieza, se especifica, tiene que ser «integral».

Hunosa condiciona la ejecución de estos trabajos a la redacción de un proyecto preliminar en el que se tiene que incluir un estudio de gestión de los peligrosos residuos; también se tiene que contar con un proyecto básico de seguridad y salud.

En el documento se presta una especial atención al apartado de las labores que son precisas realizar con el amianto. «Se debe retirar y gestionar las cubiertas de fibrocemento de todas las edificaciones a demoler o desmantelar». La superficie aproximada del edificio a derruir es de unos 850 metros cuadrados y se encuentra junto al paseo fluvial del río San Juan y a instalaciones deportivas municipales, como son el pabellón Visiola Rollán y el campo de fútbol Mundial 82.

Los riesgos

Las autoridades médicas demostraron que los productos relacionados con este material -muy usado en la construcción por sus cualidades aislantes y su bajo coste- provocan cáncer con una elevada mortalidad desde los años 80. Su uso quedó totalmente prohibido en la Unión Europea desde 2005, pero todavía son muchos los edificios que cuentan con este material.

Uno de ellos era el antiguo cuartel de la Guardia Civil de Mieres, que se encontraba en pleno centro urbano. Las labores de derribo del viejo edificio -padecía la 'enfermedad del cemento', la aluminosis- fueron especialmente largas porque los operarios tuvieron que retirar con sumo cuidado las placas de fibrocemento que se encontraba en la techumbre.

En el caso del Batán, las obras para proceder al derribo del viejo economato -que se trata de un inmueble de planta única- es de cuatro meses. Previamente, las empresas interesadas tienen que visitar las instalaciones para conocer los detalles y las peculiaridades de la obra, así como su especial ubicación, cerca de una zona de paso de peatones. Uno de los requisitos es, precisamente, que no se puede cortar el tránsito en las inmediaciones del inmueble.

El lavadero Batán es una de las instalaciones de Hunosa más visibles por encontrarse junto al centro urbano mierense. La instalación trata toda la producción de la compañía; entró en funcionamiento en 1953 y, después de sucesivas remodelaciones, cuenta con un proceso de trabajo automatizado.