El Principado acomete «mínimas» mejoras en la carretera de San Isidro

Se han sustituido los quitamiedos y reparado las mallas metálicas de la parte alta del trazado. / J. C. ROMÁN
Se han sustituido los quitamiedos y reparado las mallas metálicas de la parte alta del trazado. / J. C. ROMÁN

Usuarios y vecinos reclaman que se ejecuten nuevas actuaciones que permitan aumentar la seguridad en un vial muy concurrido en invierno

MARTA VARELA FELECHOSA.

La AS-253, la carretera de acceso a San Isidro y Fuentes de Invierno desde Aller, ha registrado «mínimas» mejoras. Basándose en un aumento de la seguridad para los conductores, la Consejería de Infraestructuras ha procedido a reparar las mallas metálicas de la parte alta del trazado, así como también ha restituido los quitamiedos. Además, se han limpiado varias zonas donde se habían producido desprendimientos de tierra y/o rocas, aunque no se han tomado otro tipo de medidas como la creación de mallas o muros de contención para evitar futuros incidentes.

Las mejoras son notables, pero no cubren todas la peticiones de usuarios y vecinos. Para ellos «queda mucho por hacer» y con estos trabajos «no se garantiza la seguridad» de quienes transitan por la nacional. Inciden en la falta de actuaciones en el mirador de Zuvillaga, donde cada año, con la llegada de la nieve, se producen desprendimientos, cuyas consecuencias aún son visibles ya que sus vallas están rotas o simplemente han desaparecido. Por eso insisten en su petición de construir nuevas viseras antiauldes o de tomar otra clase de medidas encaminadas precisamente a evitar desprendimientos de rocas, tierra o nieve. Precisamente en invierno, la época donde se acumula mayor tráfico en esta carretera que es el acceso desde Asturias a los enclaves invernales de Fuentes de Invierno y San Isidro, en León.

El Principado ha ejecutado estas obras con una inversión que no supera los 90.000 euros. Se ha repuesto la señalización vertical, los hitos de nieve y las barreras protectoras. Se instalaron aproximadamente unos 1.560 metros cuadrados de malla metálica de triple torsión en taludes y se realizaron tareas de mantenimiento en las ya colocadas. Pero no ha sido posible, entre otras reclamaciones, actuar en el mirador. Un espacio muy frecuentado por los turistas, ya que es un lugar excepcional para realizar fotografías de la subida al puerto.

A pesar de la satisfacción por los trabajos realizados, desde el ámbito político se espera que se desarrolle adicionalmente un estudio técnico que permita valorar con concreción las carencias que presenta la sinuosa y estrecha carretera. Se pretende que se tomen nuevas medidas en aras de dotar a esta vía de una mayor seguridad en materia de prevención de aludes y desprendimientos.