«El te quemo viva no tenía intención amenazante», dice el timador de Shamira

Alejandro Guerra se tapa el rostro durante el juicio. / E. C.
Alejandro Guerra se tapa el rostro durante el juicio. / E. C.

Alejandro Guerra se enfrenta a un año y nueve meses de prisión por acosar a la hostelera de Lena que descubrió la estafa en el Caudal

A. FUENTEOVIEDO.

Alejandro Guerra fue condenado por hacerse pasar en redes sociales por la madre de una niña enferma, Shamira -de Mieres- y pedir dinero para su recuperación. Todo el engaño fue descubierto por una hostelera de Pola de Lena. Según ésta, desde entonces, dio comienzo en internet una campaña de acoso y de amenazas por las que ayer el acusado se sentó en el banquillo de los acusados. Llegó esposado y custodiado por la Policía Nacional, ya que cumple condena en Villabona por otros casos. Ante la titular del Juzgado de lo Penal número dos de Oviedo dijo que era inocente y que no había intentado intimidar a la propietaria de una cafetería polesa. Le sacaron recorte de sus mensajes en la web donde se podía leer: «El Facebook me pregunta: ¿Qué estás pensando? Pues... en cagarme en tu puta madre, Aída -que así se llama la denunciante- hija de puta! te quemo viva! Métete en tu puta vida! So desgraciá! Das asco!». Preguntado al respecto, dijo que ese mensaje «no tenía intención amenazante».

Los guardias civiles encargados del informe pericial señalaron que las supuestas amenazas de Alejandro Guerra se realizaron a través de dos perfiles de la red social. Uno de ellos fue borrado, por lo que no se pudo indagar sobre quién estaba tras él. Pero sobre el segundo, señalaron que no había lugar a dudas; certificaron que detrás del nombre Álex Boyicao Núñez se encontraba el acusado. De hecho, se trata de una cuenta que todavía está activa, aunque ya no aparecen los mensajes que han provocado esta causa penal. En su presentación en Facebook, Alejandro Guerra dice que es dueño de sí mismo y, sobre todo, «dueño de mi libertad», a pesar de que cumple condena en el centro penitenciario de Asturias.

Daños en sus bienes

La defensa reclama la libre absolución al no poder probarse la autoría de los mensajes

También declaró como testigo la propia denunciante, Aída Cachero, quien fue enumerando los numerosos mensajes amenazantes cuya autoría, señaló, apunta a Guerra. «Tras denunciar la estafa, comenzaron a llegarme estas advertencias de que iban a causar daños en mi coche y en mi cafetería; mi turismo apareció rayado». Este último hecho también fue juzgado en su momento pero el acusado salió absuelto.

Fue a lo que aferró el letrado de la defensa, ejercida de oficio por Álvaro Calle Carranza, quien quiso sembrar ante la sala dudas sobre la persona que se encontraba detrás de los dos perfiles de Facebook desde los que se lanzaron las amenazas a Cachero y pido la libre absolución. Por su parte, para la Fiscalía no hay duda alguna de que Guerra es el autor de las amenazas y reclama una condena de un año y nueve meses de prisión. El caso quedó visto para sentencia, que podrá conocerse en un plazo de dos semanas.