Renfe quiere dotar con motor a gas a cuatro trenes en la línea Baíña-Collanzo

El tren experimental de la serie 2600 que funciona con gas licuado, en Figaredo. / JESÚS MANUEL PARDO
El tren experimental de la serie 2600 que funciona con gas licuado, en Figaredo. / JESÚS MANUEL PARDO

La plataforma en defensa de la línea se reunió con responsables de la empresa, que evitó dar posibles plazos para esta iniciativa

ALEJANDRO FUENTECABAÑAQUINTA.

Desde enero de 2018 se están realizando, en el Caudal, pruebas con el primer tren de gas licuado del mundo. El experimento está siendo satisfactorio y Renfe quiere transformar cuatro unidades de la serie 2600 para que puedan entrar en servicio en la línea entre Baíña, en Mieres, y Collanzo, en Aller; un recorrido, que carece de catenaria para convoyes eléctricos. Se trata de una intención que tiene la empresa ferroviaria para este trazado de ancho métrico, la antigua Feve, que vertebra la comarca del Caudal. Fue parte de la información trasladada en un encuentro mantenido, el martes, entre representantes de usuarios de la plataforma en defensa de este servicio y directivos de la compañía. «Lo que no se han dado son fechas ni plazos, ya que primero se tiene que aprobar una normativa que regule su uso. Tenemos miedo de que quede en nada», se indicó desde la agrupación.

Porque el que seguro no va a entrar en servicio es el prototipo que lleva meses circulando, de forma intermitente, por este recorrido, precisamente por tratarse de un tren experimental. Otra de las posibilidades que hay sobre la mesa, tal y como ya informó EL COMERCIO, es la posibilidad de destinar nuevas unidades a este recorrido, pero se maneja un plazo superior a los dos años. La empresa tiene contrato con el Ministerio de Fomento para prestar servicio en la línea hasta 2027, prorrogable por cinco años mas. «Están obligados, de momento, a seguir con la prestación».

Otra de las propuestas trasladadas por los usuarios a los directivos de Renfe es el problema con la conexión con el servicio de ancho ibérico, esencial para poder llegar hasta Oviedo. El trasbordo se realiza en Ablaña pero los horarios no coinciden, lo que genera muchas molestias a los viajeros. «Se nos dijo que se iba a mirar una posible adaptación de los horarios», señalaba la agrupación. También es importante para el colectivo la implementación de una megafonía que advierta a los usuarios de las suspensiones de servicios, ya que son muchos los que esperan en el apeadero sin tener conocimiento de la incidencia.

Los viajeros reclaman modificar horarios para facilitar el trasbordo del convoy a Oviedo

Problemas constantes

El concejo registró ayer nuevos cortes en el servicio. Los usuarios ya no saben cómo expresar su hartazgo con los constantes problemas de las unidades 2900, las de un solo vagón, que son llamadas de forma despectiva como 'tamagochis'. La realidad es que se están registrando continuamente incidencias desde hace tiempo, lo que obliga a habilitar una lanzadera de autobús.

A finales de junio, el concejo estuvo tres días sin servicio de forma continuada, pero las averías fueron muchas más. Una de las que más enfado causó ocurrió en Mieres, donde un tren se estropeó y los viajeros esperaron más de una hora para ser remolcados por otra unidad. La compensación de la empresa ferroviaria fue de un euro.

Representantes del colectivo de viajeros ya han mantenido un encuentro con el alcalde de Mieres quien trasladó su apoyo a los usuarios e incluso reclamó un plan de choque con inversiones para dar solución a los problemas.

El pasado sábado día 22 de junio hubo en la estación de Cabañaquinta una manifestación de usuarios. 'En defensa del ferrocarril Baíña-Collanzo: ¡El tren no es un lujo, es una necesidad!' era el lema que se pudo leer en la pancarta para exigir inversiones en el recorrido de Feve que vertebra toda la comarca del Caudal. Se concentraron poco después del mediodía casi doscientas personas, que reclamaron un servicio de calidad.