Tuñón: «Totalán no fue el peor escenario en el que tuvo que actuar la brigada de Salvamento Minero»

Asunción Cámara, Sergio Tuñón y Sisenando Oliveros. / J. M. PARDO
Asunción Cámara, Sergio Tuñón y Sisenando Oliveros. / J. M. PARDO

El director técnico ofreció una conferencia en el campus de Mieres en la que repasó la historia del cuerpo

MARTA VARELA MIERES.

Sergio Tuñón, director técnico de la Brigada de Salvamento Minero de Asturias, impartió en la mañana de ayer una conferencia en el Campus Universitario de Mieres sobre el trabajo que realiza este servicio de salvamento de la empresa pública Hunosa. Tras dos horas de explicación minuciosa de la historia y el trabajo de estos profesionales, Tuñón no pudo evitar atender a las inquietudes del trabajo realizado en Totalán (Málaga) durante el rescate del pequeño Julen que mantuvo en vilo a toda España.

Recordó que aún existe un secreto de sumario sobre este caso y que está sin cerrar la declaración de emergencia del rescate, a la que hace unos días la Brigada de Salvamento Minero remitió un informe sobre su actuación. Pero Tuñón sí aportó datos técnicos. «No ha sido el peor escenario en el que la brigada ha actuado. No representó una complicación excesiva, al final cavamos unos cuatro metros. Hicimos nuestro trabajo, como siempre, por nuestro libro rojo, el Reglamento Minero. No pedimos ni más ni menos que lo que nos manda la ley», subrayó.

Cuando los brigadistas llegaron a la localidad malagueña, «nos adaptamos a una solución que estaba planteada y la adoptamos», apuntó, aunque afirmó que fue «difícil de coordinar». Y es que la planificación es clave en estas tareas. «Somos mineros, excavamos en roca», indicó.

«A disposición absoluta»

Fue precisamente ese término el más repetido en la sala: mineros. La Brigada de Salvamento Minero lleva trabajando desde 1912 y gracias a la experiencia adquirida durante todos estos años es posible que sus integrantes puedan ayudar en la mayoría de situaciones que impliquen adentrarse y trabajar en espacios confinados, atmósferas irrespirables, obras subterráneas y túneles, entre otros escenarios. Por ello, Sergio Tuñón defendió en todo momento que «para entrar a formar parte de la brigada, hay que ser minero. Metémonos en furacos, somos como un minipozo de Hunosa», dijo.

«El teléfono de la brigada minera está abierto a todos», recalcó. El caso de Julen sirvió para hacer visible un trabajo complicado que permanecía en la sombra, que muchos desconocían. Pero donde se les necesite, allí estarán. «Siempre con la normativa en la mano, estamos a disposición absoluta de quien demande ayuda». El director técnico del cuerpo aprovechó el encuentro para recordar actuaciones tan dispares como el rescate de una perra preñada de un agujero o su labor en los túneles de la variante de Pajares.