Una única enfermera para los 180 pacientes de paliativos del Caudal

Pacientes, familiares y equipo de gobierno apoyando ayer a Soto a la hora de reclamar personal. / ROMÁM
Pacientes, familiares y equipo de gobierno apoyando ayer a Soto a la hora de reclamar personal. / ROMÁM

«El servicio es deficitario. No hay atención por las tardes ni el fin de semana, por lo que nos sentimos desprotegidos», lamentan los usuarios

MARTA VARELAMIERES.

Una única enfermera para los 180 pacientes de Mieres, Aller y Lena que necesitan cuidados paliativos. Es la actual situación de este servicio, ya de por sí «deficitario», en el Área Sanitaria VII. El equipo habitual está conformado por esta profesional y un médico, que prestan servicio en horario de mañanas. Sin embargo, el facultativo se encuentra de vacaciones y su plaza, por el momento, no ha sido cubierta. «Nos sentimos desprotegidos», lamentaron ayer los usuarios.

Graciela Soto, paciente del servicio, presentó ayer su segunda reclamación en un mes ante la gerencia de área del Caudal. Lo hizo acompañada de otros enfermos, familiares y miembros de la Plataforma por la defensa de la salud y la sanidad pública que se unieron a su clamor: «Reclamamos que no nos dejen sin médico ni enfermera cuando haya una eventualidad». Reclaman a la gerencia un refuerzo de esta importante unidad, ya que los tratamientos de los pacientes, explicó Soto, «son especiales y los médicos de cabecera no los conocen».

Si el médico o la enfermera que atienden de lunes a viernes en horario de mañanas «enferman y tienen que coger una baja o un permiso no mandan a nadie», reprocha. Y como consecuencia de la escasez de personal, «ahora estamos asustados de ponernos enfermos. Si ocurre, nos derivan al Hospital Universitario Central de Asturias, pero allí no conocen nuestro caso y no saben cómo tratarnos», lamentó. «El servicio es deficitario. No hay médico ni enfermera por las tardes ni en fin de semana», apuntó por su parte José Rodríguez, familiar de una paciente. No obstante, en todo momento dejaron claro que tanto el médico como la enfermera que atienden esta unidad «son excepcionales». «Siempre tienen tiempo para nosotros y nuestros familiares, pero está claro que no pueden estar los 365 días, por lo que es obvio que se necesita más personal» argumentaba José Rodríguez, familiar de un paciente. Los usuarios del servicio cuentan con el apoyo de prácticamente todo el equipo de gobierno, que ayer les acompañó en sus reclamaciones. En febrero, de hecho, suscribieron un documento en el que se reclamaba el refuerzo del servicio que fue remitido a la consejería.