Valnalón genera casi diez euros por cada uno invertido

La directora, Marta Pérez (en el centro), trabaja con su equipo en las oficinas de Valnalón, en La Felguera. / JUAN CARLOS ROMÁN
La directora, Marta Pérez (en el centro), trabaja con su equipo en las oficinas de Valnalón, en La Felguera. / JUAN CARLOS ROMÁN

El 75% de las empresas impulsadas en el semillero logran sobrevivir en sus tres primero años de actividad

A. FUENTE LA FELGUERA.

La inversión que el Principado hace en el Semillero de Proyectos de Valnalón -ubicado en La Felguera- revierte cada año en distintas mejoras sociales y económicas en la región. Además del efecto positivo que la formación, el acompañamiento y el entrenamiento de sus capacidades producen sobre los usuarios del servicios, éstos consiguen un empleo propio y generan nuevos puestos para otros a través de la contratación. En este sentido, desde la entidad se ha calculado que por cada euro que se invierte en esta actividad -la del fomento de nuevas empresas- se logra un importante retorno a la sociedad, que se sitúa en casi diez euros.

¿Por dónde regresa ese dinero? Desde Valnalón indican que es, sobre todo, vía tributos. Afirman que difícil realizar una estimación exacta del retorno de dicha inversión, por lo que, para su cálculo, se han realizado hipótesis cercanas a las medias observadas, siendo conservadores con las cifras afectadas por una mayor incertidumbre de estimación. El resultado final sugiere que, en su primer año de actividad, las empresas creadas por el Semillero de Proyectos suman un impacto positivo sobre los ingresos del conjunto del Estado de 245.250 euros.

Pero hay más datos importantes sobre la labor de esta entidad. La directora, Marta Pérez, y su coordinadora general, Sara Cillero, se muestran especialmente satisfechas con el grado de supervivencia de los proyectos emprendedores que nacen en el seno de Valnalón. En 2018 se continuó con el estudio de empresas que prosiguen su actividad a tres años, comenzado ya en 2012. El informe realizado en 2018 recoge que el indicador se sitúa en el 75,47%; esto es, que de un total de 53 sociedades nacidas en el semillero, mantuvieron su actividad tres años después -desde 2015- un total de cuarenta. Trece de ellas tuvieron que echar el cierre por diversos motivos, algunos de ellos relacionados con la ruptura de la sociedad. «Hay que destacar que los proyectos que se generan lo hacen con serios estudios de viabilidad y con mucho trabajo, por eso estamos satisfechos», decía.