Vecinos de Ciaño alertan de varios robos en el antiguo colegio La Salle

El colegio La Salle de Ciaño lleva cerrado y sin uso un año. / JUAN CARLOS ROMÁN
El colegio La Salle de Ciaño lleva cerrado y sin uso un año. / JUAN CARLOS ROMÁN

Reclaman al equipo de gobierno langreano que tome medidas y que permita usar el edificio como sede de asociaciones

MARTA VARELALANGREO.

De la ilusión al temor. El movimiento asociativo de la localidad langreana de Ciaño está preocupado porque las actitudes incívicas de algunas personas unidas a la falta de control en la zona, han comenzado a dañar las instalaciones del colegio de San Antonio La Salle. El centro lleva cerrado un año y los vecinos de la zona aseguran que desde entonces ha sufrido un goteo de robos e incursiones. «Saltan la valla y entran», describía una vecina que aseguró que en una ocasión solo pudo ver a los autores «salir corriendo, pero si llega a ser primero, llamó a la Policía para que acabe con el problema de raíz».

Otros residentes indicaban ayer que creen que el colegio «se encuentra destrozado por dentro». No lo pueden comprobar en primera persona porque «no podemos acceder a él de forma legal, es una pena que no se tomen medidas de inmediato». «Los únicos que se preocupan porque no se causen más daños en el edificio somos los vecinos de Ciaño», aseveraron.

Desde su cierre la Asociación de Vecinos de Ciaño entendió que el edificio no podía quedar sin uso y ante la falta de espacios para que el movimiento asociativo del distrito desempeñase su trabajo, reclamó el mismo para dicho fin. El Ayuntamiento entonces trasladó la idea al Gobierno regional. El Principado aprobó el pasado 7 de junio en el Consejo de Gobierno la cesión al Consistorio de Langreo de esta edificación por un periodo de cuatro años. Pero por el momento no se ha hecho nada. Del proyecto de crear una sede para las asociaciones de este distrito, así como para grupos de música y otros movimientos con inquietudes culturales, ha quedado solo eso, la idea. La parcela del antiguo centro educativo ocupa aproximadamente unos 1.542 metros cuadrados y el edificio está distribuido en tres plantas.

Los vecinos de Ciaño ya han puesto en conocimiento del actual equipo de gobierno y de otros grupos municipales sus preocupaciones respecto al estado del inmueble y esperan que en las próximas semanas «se haga algo». Unas instalaciones que cerraban su etapa educativa, y por lo tanto toda su actividad, el 31 de agosto de 2018 tras 77 años de implantación en Langreo. El temor de los vecinos es que pueda repetirse la historia del ya desapercibido colegio de las monjas, en este mismo distrito, que tras años cerrado y sin encontrarle un uso, se optó por derribarlo debido a su mal estado.

Temas

Langreo