Un culín solidario

Víctor Manuel recibe una caricatura en la que se le ve escanciando. / PALOMA UCHA
Víctor Manuel recibe una caricatura en la que se le ve escanciando. / PALOMA UCHA

Víctor Manuel fue nombrado en Villaviciosa Embajador de la Sidra 2019, durante una espicha para recaudar fondos contra el cáncer

ALICIA G.-OVIES

Una cosechona de solidaridad demostró ayer de nuevo que para los asturianos no existe reto suficientemente grande cuando se trata de ayudar. La VI Espicha Solidaria que desde la Denominación de Origen Protegida Sidra de Asturias organizan en Villaviciosa en colaboración con la Fundación Sandra Ibarra fue una vez más todo un éxito. Porque, como destacó Tino Cortina, presidente del Consejo Regulador, «no existe un 'no me chisques' contra el cáncer. Es una enfermedad que nos toca a todos, de una manera u otra, y no podemos mirar para otro lado».

Sidra y solidaridad volvieron a darse por tanto la mano para alumbrar un evento que trata de ser un homenaje al espíritu asturiano. Ese que llevan por bandera cantantes como el mierense Víctor Manuel, quien ayer fue nombrado Embajador de la Sidra 2019 y reconocido con el Premio Sidra de Asturias Solidaria por su labor como difusor de la cultura y raíces asturianas en todo el territorio nacional. Título que, como el mismo reconoció, refleja muy bien sus primeros años de carrera, cuando, con unos culinos de más, se dedicaba a escribir sus canciones. En esta época nacieron temas como 'La romería', que cumple cincuenta años. «Nunca volveré a escribir canciones como aquellas porque lo hice un poco borracho. Quizás debería volver a beber sidra como un descosido», bromeó.

El cantante resaltó la importancia de que los lagares se hayan unido bajo el sello de la denominación de origen. «Los asturianos empezamos a entender que juntos vamos más seguros», destacó. El Consejo Regulador estima que este año se utilizarán en torno a diez millones de kilos de manzana para elaborar sidra de denominación de origen. Una cifra marcada por la 'cosechona' que se espera una vez más debido a la alternancia tan marcada que existe entre años pares e impares.

'Escuela de vida'

Aunque lo más importante ayer no era la sidra, sino recaudar dinero para «la enfermedad de nuestro siglo» y contra la que Sandra Ibarra lleva trabajando sin descanso mucho tiempo. «Hace 24 años yo fui la única de mi planta que sobrevivió. Ahora, se calcula que en España hay casi dos millones de supervivientes», destacó. Razón por la cual ella apuesta por contar vidas, no muertes. Así pues, el dinero recaudado durante la espicha de ayer será destinado a la 'Escuela de vida', el primer centro de pacientes y supervivientes de cáncer, cuyo principal objetivo es mejorar la calidad de vida de estas personas.

«Debería haber médicos especialistas en supervivientes. Muchas veces, cuando los pacientes llegamos a una consulta después de haber superado la enfermedad, los propios médicos no saben qué hacer con nosotros. Se debe generar conocimiento para convertirlo en prevención», explicó Ibarra, quien quiso tener un recuerdo para el actor Arturo Fernández que, como ayer Víctor Manuel, había sido distinguido como Embajador de la Sidra en la espicha solidaria de 2017.

Y, con Víctor Manuel como embajador, no pudo faltar en la jornada de ayer la música. El cantante fue sorprendido por varios integrantes de la Orquesta de Cámara de Siero (Ocas), que interpretó varios de sus temas, como 'Luna'. Y, tras su discurso, se descubrió en uno de los toneles una placa conmemorativa de esta cita tan especial.