Culinos selectivos con mucho gusto

El jurado espera por los culinos escanciados por Sabino Pérez, en la Sidrería Villaviciosa, en Gascona. /P. L.
El jurado espera por los culinos escanciados por Sabino Pérez, en la Sidrería Villaviciosa, en Gascona. / P. L.

La marca Sidra Seleccionada cierra la cosecha 2018 certificando 704.000 litros | El maestro Sabino Pérez escanció los últimos lotes de la temporada de Muñiz, Trabanco y Foncueva aun jurado profesional que presidió Mino Villarrica

Jessica M. Puga
JESSICA M. PUGAGijón

La marca Sidra Seleccionada con Denominación de Origen, que nutren los lagares Trabanco, Muñiz y Foncueva, da por concluida la cosecha 2018 descubriendo, como se ha convertido en costumbre, cuánta cantidad de esta bebida podrá comercializar con su etiqueta distintiva. Esta vez, son 704.000 litros, cuando el año anterior se había logrado sobrepasar el millón y medio. Influyen en esta reducción que lo que hubo en 2017 fue una 'cosechona' y que entonces aún estaba adherida a la marca Sidra Peñón.

Los productores actuales, Trabanco, Muñiz y Foncueva, prestaron ayer sus últimos quince toneles de la temporada 2018 a la opinión de un jurado experto compuesto por Severino Cueva, Sindro Martínez, Joaquín Cernuda, Juan Pérez y Joaquín Fernández y presidido, además, por Mino Villarrica. Su labor consiste en puntuar los culinos que beben sin saber a qué lagar pertenecen, simplemente atendiendo a un número. La nota la sacan de valorar aspectos básicos de la sidra como son su olor, color, espalme, aguante, pegue y, claro, el sabor. Solo aquellos tragos que superen una puntuación media de 7 podrán salir al mercado con la contraetiqueta de Sidra Seleccionada.

La tercera cata de la temporada, celebrada en la Sidrería Villaviciosa de la calle Gascona, se saldó con éxito, puesto que solo uno de los quince toneles no pasó el corte de notable.

Esto se tradujo en 287.500 litros de sidra que, sumados a los 416.500 seleccionados en dos catas previas, dan el total de 704.000 litros que cierran la cosecha de 2018. De los 50 toneles presentados durante el año, solo dos se quedaron fuera.

Los responsables de los lagares no quisieron perderse el resultado final de la prueba a la que siempre acuden buscando el sobresaliente ya que presentan un producto de «una calidad demostrada». Samuel Trabanco, Manuel Riestra y Cele Foncueva, en Sidra Seleccionada desde su fundación en el año 2000, defienden «un proyecto del que podemos sentirnos orgullosos» y que «pretende poner en valor la manzana asturiana».

Sabino Pérez, primer Maestro Escanciador de Asturias, se encargó de servir los culinos.