«Hay un desvío de fondos en el Principado que debería investigarse»

Miembros de la antigua y nueva directiva de la plataforma, Ángel Rodríguez, Julio César Moro, José Luis Alonso, Pablo Puente, Ana Isabel Rigueira, Maite Pan, Manuel Gómez y Ernesto Díaz. / J. C. TUERO
Miembros de la antigua y nueva directiva de la plataforma, Ángel Rodríguez, Julio César Moro, José Luis Alonso, Pablo Puente, Ana Isabel Rigueira, Maite Pan, Manuel Gómez y Ernesto Díaz. / J. C. TUERO

Pablo Puente, de la Plataforma de Afectados de los Establecimientos Residenciales para Ancianos, advierte de la gravedad de la situación

LUCÍA R. LORENZOGIJÓN.

La Plataforma de Afectados de los Establecimientos Residenciales para Ancianos de Asturias (ERA) continúa su camino de lucha y reivindicación, tras la dimisión de la anterior junta directiva. Esta decisión fue anunciada ayer en una asamblea que se celebró en el Centro Municipal Integrado de El Llano en la que se pedía «más implicación» en las actuaciones que se realizaban por la plataforma. En medio de la incertidumbre, cuatro personas alzaron la mano cuando el que fuera presidente de la asociación, Ángel Rodríguez, preguntó «quién quería ponerse al frente». Uno de ellos fue Pablo Puente, quien denunció que «hay un desvío de fondos en el Principado que debería investigarse» y considera que «hay que llevarlo a la Audiencia Nacional». Él es uno de los afectados desde hace cuatro años por esta problemática generada por la Ley de Dependencia. De 2006 a 2013 no se aplicó el copago previsto a unos 2.800 residentes del ERA que tenían reconocida algún grado de dependencia, lo que ocasionó un perjuicio económico a sus familiares en la liquidación de deuda posterior. Por ello, anima a la gente a unirse por una causa común: «Tenemos que ser más, todos vamos a ser ancianos y vamos a acabar en la misma situación. Más vale actuar ya porque si no nos implicamos, el trabajo solo lo hacen cuatro y no van a solucionar el problema», auguró.

A él también se unieron Maite Pan, Manuel Gómez y Ana Isabel Rigueira. Esta última explicó cuál fue el motivo que la impulsó a unirse a la nueva junta directiva: «Los mayores y sus familias, porque están desvalidos y necesitan que haya movimiento asociativo que pueda tirar adelante por ellos». Asimismo, Rigueira aseguró que «todavía queda muchísimo por hacer» y matiza que «no se trata solo de dinero sino de más cosas, como una atención digna que los mayores se han ganado después de una vida de trabajo».

Hasta ayer, Ángel Rodríguez se encargó de la presidencia de la plataforma; José Luis Alonso, de la vicepresidencia; Julio César Moro fue el secretario y Ernesto Díaz, el tesorero. Además del compromiso para continuar con el trabajo de la asociación, el auditorio alzó su voz para dar a la anterior directiva un agradecimiento unánime al trabajo que realizó desde 2016. Tras concluir la asamblea, Ángel Rodríguez se mostró «feliz» por la continuidad y aseguró que «estamos animados a ayudar en todo lo que podamos pero ya en un segundo plano».