La DGT detecta excesos de velocidad en el 3,8% de vehículos asturianos

La DGT detecta excesos de velocidad en el 3,8% de vehículos asturianos

Los agentes realizarán una campaña especial hasta el domingo tras constatar un incremento de una imprudencia que mata más que el alcohol

R. M.GIJÓN.

En abril la Dirección General de Tráfico (DGT) lanzó una campaña especial para controlar la velocidad de los conductores asturianos. A los radares fijos habituales se sumó un despliegue con cinemómetros móviles. El resultado es que de los 19.170 vehículos controlados un 3,84% terminaron sancionados. Los agentes repiten estos operativos dos veces cada año y no habían dado con una proporción tan alta de infractores desde 2016. Para revertir la tendencia y castigar a quienes circulan por encima de lo permitido el organismo lanzó ayer una nueva campaña que se prolongará hasta el domingo.

El operativo se organiza en todo el país, aprovechando que el jueves es festivo, hay puente de cuatro días y, por tanto, se prevé un tráfico más intenso en las vías interurbanas para acudir a las fiestas patronales y disfrutar del tiempo de verano. La DGT recuerda que la velocidad es la segunda causa de fallecimiento en carretera. En 2018 solo le superó la conducción distraída, un factor cuyo protagonismo se ha incrementado en los últimos años por culpa del abuso del teléfono móvil y las aplicaciones de mensajes de texto. El 22% de los muertos se produjo en siniestros donde la conducción a velocidad por encima de la norma fue la causa principal. Detrás del despiste y el exceso de velocidad se sitúa, como tercer problema del tráfico el consumo de alcohol.

Para reforzar el efecto disuasorio, además de la Agrupación de la Guardia Civil de Tráfico, se ha invitado a las distintas policías locales a sumarse al despliegue. Los controles se centrarán en aquellos tramos de riesgo asociados a la velocidad, así como en aquellos puntos donde la circulación se realiza por encima del límite establecido y existe un elevado índice de siniestralidad. Además, atendiendo al carácter preventivo de la campaña, se anunciará a los conductores la existencia de controles a través de los paneles de mensaje variable o con señalización vertical circunstancial, cuando la vía no disponga de dichos paneles.

La DGT recordó que un estudio internacional ha calculado para Noruega que si «todos los conductores condujeran por debajo de los límites de velocidad, el número de muertes se reduciría en un 20%». También apuntó a que una directiva recién aprobada por la Unión Europea impone que desde el año 2022 los vehículos salgan de fábrica con sistemas de ayuda a la conducción, entre los que se cuenta un limitador de velocidad inteligente, capaz de utilizar una cámara para leer las señales viales y saber el límite al que debe ir el coche. El dispositivo avisaría al conductor caso de que supere ese umbral.

Los excesos de velocidad más graves pueden acarrear penas de prisión para su autor, según recordó la DGT en un comunicado. Si la infracción supera en 60 kilómetros por hora el límite marcado en la vía urbana o en 80 la interurbana, el conductor está cometiendo un delito castigado con pena de cárcel de entre tres y seis meses. La condena supone además la prohibición para conducir en un plazo de entre uno y cuatro años.