«Estoy dispuesta a desangrarme por los grados de Bellas Artes y Deporte»

La alcaldesa de Gijón, Ana González, dona sangre en la Hermandad de Donantes de la Feria de Muestras. / DAMIÁN ARIENZA
La alcaldesa de Gijón, Ana González, dona sangre en la Hermandad de Donantes de la Feria de Muestras. / DAMIÁN ARIENZA

La alcaldesa de Gijón asegura tener «sangre rojiblanca». «No soy socia del Real Oviedo. Fue una mentira concebida para destruirme», reitera

EUGENIA GARCÍA

Llega tranquila, charla con las enfermeras y se muestra obediente con la médica. Ana González (Oviedo, 1963) elige agosto en la Feria de Muestras para sumarse a la campaña 'Donando sangre con...' del Centro de Sangre y Tejidos de Asturias y EL COMERCIO y asegura sin dudarlo que trasfundiría su sangre -cero positivo- a «cualquiera que la necesite».

-Es su primera vez donando. ¿Qué la empujó a hacerlo?

-Hasta ahora no era donante de sangre, pero viene motivado por la reflexión de que no puedo decirle a la gente que es bueno donar sangre y no donarla. Sería un poco incongruente, así que he aprovechado la invitación para pasar del discurso al hecho. Creo que realmente no supone un gran esfuerzo donar tres veces al año.

-¿Debería ser obligatorio?

-No. Creo que cada uno tiene que encontrar su camino hacia la solidaridad, no podemos institucionalizar de qué manera debe la sociedad ser solidaria y comprometida.

-Este breve tiempo que lleva como alcaldesa, ¿diría que ya le ha alterado la sangre?

-(Risas) No, ni me está cambiando. Sigo teniendo buena sangre.

-¿Teme que con esta coalición de gobierno la sangre llegue al río?

-No, estoy muy satisfecha de que Izquierda Unida forme parte del gobierno municipal. Siento un gran respeto por Aurelio Martín y estoy convencida de que hará un gran trabajo.

-¿Para llegar a la Alcaldía se necesita un grupo sanguíneo especial?

-Aparte de trabajar, hay que estar dispuesta a estar cuestionada continuamente sobre lo que haces, lo que piensas, con quién te relacionas e incluso cómo vistes, algo que no es fácil, y ser blanco de cosas buenas pero también incluso de mentiras.

-¿Hay algo que le haga hervir la sangre?

-Hay cosas que me ponen de mal humor. Generalmente, la mentira gratuita y solo por denostar, que lo único que habla es de desigualdad, falta de respeto y prepotencia. Las mentiras conscientes me molestan.

-¿Por ejemplo?

-Que soy socia del Real Oviedo. Fue una mentira consciente, concebida para destruirme y además desde la política.

-Entonces, ¿por sus venas corre sangre rojiblanca o más bien azul?

-Azul no, porque no pertenezco a la realeza ni lo haré por una cuestión ideológica. Mi sangre es roja, representa pasión, vida, esfuerzo, compartir. Y en términos futbolísticos, aunque no soy muy futbolera, sin duda alguna es rojiblanca.

-¿Confía en el ascenso?

-Sé que vamos a subir.

-¿Dónde resulta más difícil mantener la sangre fría, en un aula como docente o en el balcón del Ayuntamiento?

-No en todas, pero puede que en alguna clase. Cuando hay miradas que confían en que tengas la respuesta a su futuro y no tienes una respuesta para la gente joven, cuando te cuentas sus miedos y problemas y no sabes cómo acompañar, se pasa mal.

-Hablemos del grado de Bellas Artes. Parece usted dispuesta a 'desangrarse' por un proyecto orientado, precisamente, a la juventud.

-Lo estoy. También me desangraré por el grado de Deporte. Eso sí, insisto, nunca en una lucha entre ciudades que deben estar hermanadas. Estoy dispuesta a definirlo, a explicar por qué creo que son importantes esos grados.

-Plan de vías y metrotrén. ¿Hay tiempo de salvarlos o la hemorragia es demasiado grande?

-Estamos a tiempo y vamos a hacerlo; además va a ser un buen salvamento. Vamos a lograr lo que necesitamos, una estación intermodal para largo recorrido y cercanías y lógicamente la estación de autobuses, así como liberar espacio para hacer un cambio urbanístico necesario en la ciudad .

«Limpiar e impulsar»

-Y en la playa, ¿qué ocurre con los vertidos?

-El agua del litoral es apta para el baño, pero nuestra playa tiene problemas que tienen que ver con la falta del pozo de tormentas. Sabemos que hay que revisar la red y empezar a invertir en ella.

-Regla de gasto y financiación municipal. ¿Todo un torniquete?

-Lo es, y por eso muchos ayuntamientos pedimos al Gobierno central que no se enjuague el déficit del estado con la buena economía de los municipios. Necesitamos tener financiación para acometer el plan de vías, el plan de fachadas, planes sociales...

-¿Cree que su gobierno logrará oxigenar la sangre de Gijón?

-Vengo con la intención no solo de oxigenar, sino de impulsar. Quiero que el corazón que es Gijón palpite con gran fuerza, que sea capaz de impulsar sangre a todas nuestras arterias, de limpiar la sangre y volver a hacerla circular.