«No tengo ni una gota de sangre azul, la mía es toda rojiblanca»

Juanma Castaño, sujeta el micrófono de Canal 10 a punto de ser 'asaeteado' por Rocío Suárez, seguidora confesa del Oviedo. / DAMIÁN ARIENZA

«Trabajar con Carreño no me generó ninguna reacción alérgica. Más bien todo lo contrario»

Chelo Tuya
CHELO TUYAGijón

Cruzar el recinto ferial a su lado sin parar a cada paso es casi imposible. Una foto, un autógrafo, un ¡qué grande yes! acompaña el paseo del periodista deportivo Juanma Castaño (Gijón, 1977). Y eso que su eterna sonrisa parece un tanto congelada. El camino hacia el estand de la Asociación de Donantes de Sangre se le hace largo. «Es mi primera vez». «Soy aprensivo». «Una bolsa pequeña», rezonga. Al final, tras donar en la antesala del Día del Donante en la Fidma, invitado por EL COMERCIO dentro de su campaña 'Donando sangre con...' para impulsar esta acción, promete tener una vena solidaria.

-¿Sangre rojiblanca?

-Tiene toda la pinta. Azul, ya digo que no va a salir. No tengo ni una gota. Es toda rojiblanca.

-Según le estoy viendo (tiene pánico a la aguja), igual sale blanca.

-No. Sangre rojiblanca. Es lo único que tengo claro en la vida (risas).

-Dijo que no tiene alergias...

-Al trabajo, un poco. Pero pregunté y me dijeron que eso es normal.

-Y a Carreño, ¿tampoco?

-Noooo.

-No me refiero al concejo

-(Risas). Trabajé con él muchos años y nunca tuve ningún tipo de reacción alérgica. Más bien lo contrario.

-No sé si creerle. Ya nos metió un gol.

-¿Yo?

-'Me voy de Mediaset feliz para dedicarme en exclusiva a la Cope', dijo... Y va y ficha por Movistar.

-Cuando dije eso, realmente, no había nada. Surgió después. Esto de Movistar es distinto a lo anterior, porque es para hacer una cosa a la semana, no un programa diario, que era lo que me tenía agotado.

-¿Agotado?

-Entre que dono sangre, hago running, la radio y la tele no doy para más (risas).

-Si esta bolsa de sangre hablara, ¿qué contaría de sus últimos días?

-Hablaría del verano de una persona normal: playa, comida, amigos, noches. Es una sangre de verano. No sé si será la más apropiada.

-Viene usted con el Sporting. ¿Hubo quedada?

-No, la verdad. Les encontré en la puerta y les dije que vinieran a donar, porque esa sangre de deportista sí que tiene que ser buena.

-¿El pabellón de Gijón y Quini?

-Es el pabellón del año, sin duda. Tenemos que vivir eternamente con el respeto a su figura y su legado.

-¿Cree que llegó a saber lo que representaba?

-Si lo supo, no lo demostró nunca. Era demasiado inteligente. Él siempre decía que era uno más, y no lo era: Era el ídolo de todos.

-A usted, ¿le metieron algún gol?

-A mí me meten goles a diario.

-¿Mediaset se lo metió?

-No. En tal caso se lo metería yo, que me fui. (Risas). En serio, me meten goles a diario. En mi trabajo, un día estoy bien yo y otro, el de enfrente. Es imposible hacer siempre el mejor programa de radio.

-'El partidazo' de Juanma ¿Es un Sporting-Oviedo?

-Sin duda. Es el único partido que me pone un poco nervioso. Soy bastante tranquilo viendo el fútbol, pero el Sporting-Oviedo me altera.

-¿Se atreve con un pronóstico?

-No, porque no conozco a los que está fichando, no puedo decir si estamos haciendo una buena plantilla o no. Me tengo que fiar de Torrecilla. O son unos cracks o son unos desastres. Ojalá tengamos suerte.

-¿El gol a todos nos lo metió Florentino en el Mundial?

-Hubo falta de comunicación entre Lopetegui y Rubiales y un poco de atrevimiento de Florentino. Fue un mundial para olvidar. Después de lo que vivimos en Sudáfrica, tanto Brasil como Rusia podemos borrarlos. Confío en que volvamos a ser lo que fuimos, pero va a ser muy difícil.

-¿Más que usted vuelva a donar?

-(Risas). Tras la experiencia, volveré a donar. Es muy importante.

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