Dr Barón

20 años en las mejores manos

20 años en las mejores manos
La Clínica Barón cumple ahora 20 años desde que abrió sus puertas en la calle Torcuato Fernández Miranda de Gijón
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Hablamos hoy con el equipo médico al frente, el Doctor Jesús Barón Thaidigsmann y la Doctora Lourdes Cosío Tubío sobre cómo fueron sus inicios, y cómo han llegado a convertirse en un referente en cirugía plástica y estética en Asturias.

-Dr. Barón ¿qué recuerdos puede contarnos de los inicios y la evolución de estos años?

-Nuestra actividad asistencial en realidad empieza unos cuantos años antes, pero es en ese momento cuando decidimos desvincularnos del centro hospitalario en el que trabajábamos para iniciar este proyecto con la ilusión de poder ofrecer calidad profesional en un entorno agradable y con un trato personal individualizado. Siempre intentamos dar nuestra opinión sincera y que el paciente perciba que nuestro interés es ofrecerle lo que honestamente pensamos que está más indicado. Esta forma de actuar acaba transmitiéndose, y con cierta frecuencia los pacientes que acuden por primera vez nos dicen que vienen a este centro porque saben que aquí contamos la verdad, y que si el caso no es de operar lo decimos claramente.

-Indudablemente éste es un factor decisivo para haber mantenido el prestigio. Dra. Cosío, ¿Qué otros factores han influido?

-Creo que el fundamental, además del anterior, es haber sabido mantenernos al día en todas las novedades técnicas que van surgiendo. Todos los años asistimos a varios congresos y cursos nacionales y extranjeros, en muchos casos como ponentes. Elegimos aquellos que nos parecen más interesantes para avanzar en nuestra formación y gracias a ello hemos sido pioneros en la región en cosas tan transcendentes como la reconstrucción mamaria inmediata, el empleo del ganglio centinela, las técnicas mini invasivas para el tratamiento del síndrome del túnel carpiano, o el uso de autoinjertos de grasa para el tratamiento de la enfermedad de Dupuytren, consiguiendo reducir de manera importante el período postoperatorio.

-Dr. Barón, ¿añadiría usted algún otro factor?

-La excelencia profesional, pienso que se sustenta en el siguiente trípode: Calidez, calidad humana y técnica en el trato con los pacientes; Crecimiento continuado en la formación científica y por último, Implicación personal en la proyección social de la profesión. En este sentido, hemos formado parte de numerosas juntas directivas de la Sociedad Española de Cirujanos Plásticos (SECPRE), conseguimos que en el 2018 se celebrase en Gijón la reunión científica anual más importante de la SECPRE, y estamos vinculados a varios proyectos de asistencia sanitaria en África y América del Sur. De este modo nuestro quehacer diario pierde su rutina y adquiere una dimensión más transcendente que te permite mantener la ilusión en el día a día afrontando nuevos retos científicos y personales.

-¿En la actividad diaria cuáles son las patologías más habituales y, Dra. Cosío, que técnicas novedosas ofrecen a sus pacientes?

-Las cirugías más frecuentes en cuanto a volumen, son la mamaria y la de los párpados. En la primera ofrecemos el protocolo más avanzado para la prevención de la aparición de contractura capsular. En cuanto a la cirugía palpebral, ofrecemos la técnica transconjuntival, más sofisticada, pero menos agresiva y que permite una recuperación más rápida, evitando en muchos casos el dejar ninguna cicatriz en el párpado inferior.

-Por último, Dr. Barón, ¿qué puede contarnos de hacia dónde van los avances en la cirugía plástica?

-El gran avance de estos últimos años es el empleo de la grasa como autoinjerto. La empleamos para rellenos en labios, dar proyección al mentón o a la zona malar, para aumentos de glúteos, para el tratamiento de la Enfermedad de Dupuytren y para mejorar la calidad de las cicatrices, sobre todo en mamas radiadas tras tumorectomías. Cada día surgen nuevas indicaciones y los avances seguirán con el uso de injertos grasos enriquecidos en células madre. Su uso actual ya no es solo experimental, aunque es muy limitado por los altos costes, pero indudablemente los procesos se van mejorando y abaratando. Cada día estamos avanzando a cirugías menos agresivas, con menos complicaciones y postoperatorios más cortos.