Catorce centros diseñan proyectos para prevenir el fracaso escolar

Alumnos del colegio Laviada, de Gijón, uno de los seleccionados, en el día de la no violencia. / J. PETEIRO
Alumnos del colegio Laviada, de Gijón, uno de los seleccionados, en el día de la no violencia. / J. PETEIRO

El Principado convoca una nueva edición del programa que busca colegios «promotores de la equidad»

O. ESTEBANGIJÓN.

Poner en marcha un proyecto abierto a la comunidad, es decir, que supere las barreras del propio colegio, y que incida en la prevención del fracaso escolar, el abandono escolar temprano y el absentismo. Es el objetivo de la nueva edición del contrato-programa de la Consejería de Educación, que busca «centros promotores de la equidad». Y ya los tiene. Son catorce, repartidos por toda Asturias y que el próximo curso iniciarán sus respectivos proyectos, en los que tendrá un gran protagonismo la formación del profesorado, «para capacitarlo en la respuesta educativa a la diversidad de todo el alumnado».

Los catorce centros seleccionados han sido: los CRA de Lena, Pintor Álvaro Delgado (Valdés) y Ría del Eo (Vegadeo), los colegios Ramón de Campoamor y Laviada (Gijón), Marcelo Gago (Avilés), Condado de Noreña, Prieto Bances (Candamo), Carmen Ruiz Tilve (Oviedo), Pedro Penzol (Navia), Maximiliano Arboleya (Laviana) y el de Belmonte de Miranda, así como el IES Cristo del Socorro (Luanco) y el Colegio Público de Educación Básica de Cerredo (que incluye las enseñanzas de Infantil, Primaria y Secundaria).

El contrato programa es una iniciativa que puso en marcha el Ministerio de Educación, junto a la consejería, en el curso 2010-2011 (la financiación quedó pronto en manos, exclusivamente, del Principado). El objetivo era motivar a los colegios públicos a buscar la excelencia educativa. El contrato consiste en que el centro se compromete a conseguir determinados objetivos y la Administración pone el dinero. Tras seis años de experiencia, con la participación de decenas de centros en toda la región, en el curso 2017-2018 se inició un segundo ciclo del proyecto, dirigido a centros que ya hubieran participado con anterioridad. Se buscaba entonces reducir y prevenir el fracaso escolar, pero no hacerlo con teoría, sino con modificaciones reales de la organización del centro y nuevas metodologías de enseñanza que permitan «educar a todos los alumnos y alumnas con plenas garantías de éxito escolar».

Cambio de parámetros

En aquel momento el objetivo se centraba en la inclusión. Ahora van hacia la equidad. En la línea en la que la Consejería de Educación está trabajando en los últimos tiempos, dispuesta a dar un giro completo a la forma en que entendemos la enseñanza, se buscan proyectos innovadores, con «flexibilidad en la organización de espacios, tiempos y recursos», con una enseñanza personalizada que permite a todos los alumnos, sean cuales sean sus circunstancias, concluir su proceso formativo «con éxito, no solo académico, sino también personal». Los colegios tienen un curso por delante para hacer el diagnóstico de la situación y otros dos para aplicar un plan de mejora.

Con todo, Asturias ha conseguido reducir el abandono escolar temprano de forma progresiva. Las últimas cifras oficiales lo sitúan en un 12,6%, bastante por debajo de la media española, que es del 17,9%.

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