Educación sufre la segunda filtración de datos en el proceso de las oposiciones

Educación sufre la segunda filtración de datos en el proceso de las oposiciones

Se hizo público un documento con los datos personales de todos los aspirantes y su baremo

OLGA ESTEBANGijón

Ha vuelto a suceder. La Consejería de Educación ha sufrido la segunda filtración de datos durante el proceso de las oposiciones al cuerpo de maestros. La primera fue en el mes de mayo, cuando los opositores tuvieron acceso a un documento con un posible calendario de pruebas que, en teoría, en ese momento solo tenían los presidentes de los tribunales. La consejería anunció que el calendario no era definitivo y que se abría una investigación para conocer a los responsables y se comprometía a iniciar «las gestiones oportunas para evitar futuras divulgaciones indebidas».

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Pero ha vuelto a suceder y esta vez ha sido mucho más grave. Porque ayer se filtraron los listados completos de los algo más de 5.000 aspirantes que se habían presentado al proceso, con sus datos personales (nombre y apellidos y DNI), así como la especialidad y su baremo. ¿Cómo ha podido suceder? Las opciones son dos. La primera, una filtración de personal de la propia consejería, algo poco probable. Y la segunda, que es en la que está trabajando Educación, que se produjera un hackeo del servidor de la administración. Los servicios informáticos del Principado están trabajando ya en el asunto.

Durante la tarde el listado empezó a compartirse una y otra vez entre los cientos de grupos de los opositores, mientras Educación publicaba una nota. «Debido a causas aún desconocidas por esta consejería, se ha accedido a algunos datos relativos al procedimiento selectivo que han sido indebidamente divulgados. Desde la Consejería de Educación y Cultura se deja constancia de que dichos datos no se corresponden con los relativos al baremo definitivo y se trata de una publicación sin validez ni fiabilidad, que únicamente pueden provocar confusión y faltas expectativas». Pese a las explicaciones, los opositores aseguran que los datos sí son correctos, aunque los definitivos serán publicados a lo largo de esta semana, después de que se conozcan todas las calificaciones pendientes de la segunda prueba.

«Se recuerda que el uso indebido de datos supone una infracción legal que puede ser castigada de acuerdo con la normativa de aplicación», advierte la consejería.

Sea como sea, la polémica está servida y el malestar entre aspirantes y sindicatos es evidente.